Luego de varias denuncias ciudadanas, la Alcaldía de Medellín montó un operativo para recorrer el cerro Loma Hermosa, en el corregimiento de San Cristóbal, y confirmó́ la existencia de una intervención ilegal en inmediaciones del cerro, en el cual se identificó el movimiento de tierras para iniciar la construcción de una carretera sin contar con la debida autorización de las autoridades competentes, lo que las autoridades consideraron como una grave violación a las normas urbanísticas y ambientales en suelo rural.
Para esta razón, la Secretaría de Gestión y Control Territorial, en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente, Corantioquia, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la Policía Nacional y la corregiduría de San Cristóbal, hicieron un recorrido por la zona para evidenciar los hechos. Según señalaron desde la alcaldía, de acuerdo con la legislación, cualquier movimiento de tierras o modificación en áreas rurales debe ser previamente autorizado por las entidades responsables para garantizar un desarrollo sostenible y adecuado del territorio. En este caso, al no contar con las autorizaciones pertinentes, las acciones ejecutadas son consideradas una violación a la normativa urbanística.
La secretaria (e) de Gestión y Control Territorial, Sandra Restrepo Barrientos, indicó que “se procederá a realizar un informe técnico sobre la situación, que servirá como base para tomar medidas correctivas, ya que este comportamiento no solo afecta el paisaje natural, sino también la estabilidad del ecosistema y los entornos de las comunidades aledañas”.
El cerro Loma Hermosa es reconocido como un espacio de valor ecológico y ambiental y uno de los cerros tutelares de Medellín. En este sentido, el Distrito hace un llamado a la ciudadanía a ejercer un turismo responsable en estas áreas protegidas y a cumplir con los permisos ambientales y urbanísticos requeridos.
El subsecretario de Recursos Naturales de la Secretaría de Medio Ambiente, Esteban Jaramillo Ruiz, subrayó que “primero se detendrá la afectación ecológica en esta reserva natural, sobre la cual la comunidad ha denunciado presuntos delitos ambientales ocurridos durante la intervención del cerro. Estos han sido suspendidos, gracias a la Fuerza Pública y a la acción de la corregiduría. Nuestro propósito es reparar ecológicamente el daño y, de la mano de los colectivos ambientales y la comunidad que ha apropiado el cerro para hacer uso permitido, trabajaremos en siembras y actividades de restauración”.
Los informes y actuaciones correspondientes, serán entregados a la Fiscalía General de la Nación para que se tomen acciones legales. La comunidad, por su parte, resaltó que tras meses de denuncias por fin las autoridades tomaron cartas en el asunto. “Hicimos una solicitud ante las autoridades ambientales sobre las afectaciones que estaba haciendo un privado. Agradecemos la presencia de la Alcaldía en el territorio, para que se aclare la situación”, manifestó Arnoldo Cano Sierra, habitante de la vereda La Loma.
La Alcaldía de Medellín reiteró a la ciudadanía la obligación de cumplir en toda regla con las normas y evitar cualquier tipo de intervención sin los debidos permisos, para proteger los recursos naturales y garantizar un desarrollo urbanístico sostenible; así mismo, reiteró su compromiso con la preservación de los cerros tutelares, llevando a cabo actividades de restauración ecológica en los espacios que han sido intervenidos de manera ilegal.
Medellín tiene actualmente 64 puntos críticos de construcciones ilegales, en su mayoría ubicados en las márgenes urbano-rurales. Según la secretaría de Gestión Territorial, entre las zonas más afectadas están las Centro Oriental y Nororiental, la Noroccidental con sectores como Paraíso 1 y 2, Las Margaritas, Olaya Herrera y recodos de San Cristóbal. “Otro problema es el del morro de Moravia (en pleno centro de la ciudad), donde antes quedaba el basurero y que ya tiene 450 viviendas siendo un tema crítico”, manifestaron desde dicha dependencia.
Estas construcciones irregulares, además de los riesgos a los que se exponen las familias que se asientan en estas viviendas levantadas de manera antitécnica y en zona de alto riesgo, también están desencadenando sistemáticas afectaciones a los recursos naturales de la ciudad, zonas de amortiguación ecológica, corredores biológicos claves para decenas de especies silvestres y áreas de reserva que son fundamentales para garantizar los servicios ecosistémicos, como abastecimiento del recurso hídrico y bosques vitales para el equilibrio climático y meteorológico.