Cuando ingresamos a cualquier estación del Metro de Medellín, se vive una experiencia sonora que automáticamente nos genera calma y hace que el viaje sea más agradable. Algunas veces nos preguntamos si ese placer es producto de la música que se oye en la estación Acevedo, Poblado, Niquía, San Antonio... o del mismo tren en movimiento. Pero en otras ocasiones pensamos que, quizá, se trate de aquella voz masculina que nos dice a diario: “Dejar salir es ingresar mucho más fácil”.
La voz del Metro de Medellín
John Bayron Romero Palacio es esa persona que, desde el 2001, ha construido una marca auditiva en este medio de transporte. Él es quien nos motiva a respetar las estaciones, a ceder el puesto a quien más lo necesita, a no consumir alimentos en el tren, y a sonreír aunque la jornada laboral haya sido caótica.
Romero charló un rato con EL COLOMBIANO, y con gran elocuencia explicó sus diversas funciones en esta empresa de los antioqueños. Entre ellas está el manejar la radio estación metro, que es la parte auditiva de comunicación con el usuario para tener una herramienta que lleve a potenciar la cultura metro dentro y fuera del sistema. También tiene otra responsabilidad que es apoyar la elaboración del presupuesto en la dirección de comunicaciones.
Pero, ¿cómo se integró John Bayron Romero a este metro que tanto quiere los antioqueños?
“El Metro de Medellín llegó a mi vida en el año 2001, cuando yo estaba trabajando con Hernán Mejía, en Caracol Radio. En ese momento estaba realizando unas ‘cuñas’ y una personita que trabajaba aquí, llamada Ángela María, me dijo que había una emisora ‘subutilizada’ en el metro y que si yo me le medía... le dije que sí y así empezó mi historia como contratista y en 2007 me vincularon”.
Romero agregó que, cuando ingresó a esta compañía, vio una “consola gigante que parecía un bus” y había un computador que contenía toda clase de música instrumental o ambiental.
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“Había un manual de anuncios muy operativo, pero luego se potenció como un manual que incentiva a la cultura y al bienestar dentro y fuera del sistema. Después empezamos a involucrar música en las estaciones y a emitir mensajes de cultura”, agregó.
¿Cuál fue el primer mensaje que los usuarios escucharon de usted en el Metro de Medellín?
“El primero fue el siguiente: ‘Señor usuario, dejar salir es ingresar más fácil y rápido’... Y así inició la historia de John Bayron Romero como la voz oficial del metro”.
¿A usted lo reconocen en la calle o la gente le dice algo cuando lo ve?
“Claro, hay gente que asocia mi voz inmediatamente. A veces voy con un compañero en el metro hablando de cualquier cosa, y la gente mira y se sonríen o se ‘cuchichean’ entre ellos. Aunque también he escuchado a gente que dice que es una máquina la que habla en el metro, que eso es puro Auto-Tune, o que ese es un señor de origen español”.
Hablando de cultura, ¿cree que con la repetición de un mensaje sí se educa al usuario?
“Yo creo que en la vida primero hay que tener sentido común. También hay que tener ganas de saber estar como personas. Cuando vamos creciendo y tenemos ese sentido común desarrolladito, que a veces es el menos común de todos, se nota”.
“Pero el sentido común nos dice que se debe ceder el puesto a quien lo necesita; que si hay una papelera aquí y yo tiro el papel al suelo, pues no está bien porque ahí está el recipiente donde se deposita la basura; que si alguien va caminando por la derecha, pues yo no puedo caminar por la derecha porque el espacio de la izquierda es por donde están bajando; que si uno sabe que la línea amarilla es una barrera para salvaguardar mi vida, para qué la voy a cruzar... Cualquier cosita que usted haga, habla de usted”.
¿Cuáles son los cambios que ha notado desde sus inicios en el Metro de Medellín?
“La experiencia habla por sí sola. Yo amo el Metro de Medellín, lo amo. Esta empresa me ha dado absolutamente todo sin esperar absolutamente nada. Yo me levanto a trabajar completamente agradecido, porque la evolución en mi vida ha sido como la de esta empresa. Darle identidad al Metro de Medellín para mí es un orgullo”.
¿Hay alguna anécdota que recuerde?
“El primer día que ingresé a trabajar en el Metro de Medellín, me encontré con una consola y un computador gigante, y debía sacar un mensaje al aire directo a las estaciones. Yo traté de poner en funcionamiento la consola, pero la señal no me daba, entonces con mi afán apreté no sé qué botón y la señal se fue... pero como estaba tan ofuscado, dije una palabrota y me llamó Tomás Andrés Elejalde Escobar (actual gerente del Metro de Medellín) mientras él estaba en un recorrido... me llamó y me dijo lo siguiente: ‘Mucho gusto, soy Tomás Andrés Elejalde, se le está escuchando muy bonito el rosario en las estaciones’. Inmediatamente desenchufé todos los ‘aparatejos’ de sonido y me tocó empezar de nuevo”.