Un juez de control de garantías de Medellín impuso medida de aseguramiento domiciliario a los patrulleros de la Policía Nacional José Yoiber Echeverri Villa y Diego Fernando Cordero, a quienes la Fiscalía imputó el delito de concusión.
Entérese: Ejemplares condenas a tres policías por actos de corrupción en Medellín y Bello
La investigación, adelantada por un fiscal de la Unidad de Delitos contra la Administración Pública de la Seccional Medellín, evidenció que el pasado 5 de septiembre los ahora procesados le habrían exigido a la propietaria de un SPA ubicado en el barrio Manrique de la capital antioqueña, el pago de 15 millones de pesos, so pena de judicializarla por homicidio culposo.
Las labores de policía judicial determinaron que los uniformados le indicaron a la mujer que una de sus extrabajadoras tenía orden de captura por el delito de tentativa de homicidio; esto, debido a un procedimiento estético que habría sido realizado en el establecimiento de su propiedad y que ella, como propietaria debía responder penalmente.
Atemorizada por la amenaza, la víctima habría reunido y entregado $8.000.000. Para pagar el resto de la extorsión, al parecer, Echeverri Villa, le pidió a la propietaria del SPA que le realizara una liposucción a su pareja sentimental y así saldar la supuesta deuda.
Por estos hechos servidores de la Dijín de la Policía Nacional capturaron a los dos uniformados el pasado 6 de noviembre. Sin embargo, ninguno aceptó su responsabilidad en cuanto a los cargos imputados.
Otros policías enviados a prisión por sobornos ciudadanos
Hace apenas unas semanas fue noticia que otros tres uniformados del Área Metropolitana del Valle de Aburrá recibieron ejemplares condenas de cárcel por cometer delitos.
Por ejemplo, el patrullero Alexandro Cantillo Rodríguez, recibió una condena de cinco años y cuatro meses de cárcel por el delito de peculado por apropiación. Su condena la labró el 18 de diciembre de 2017 cuando pretendió quedarse con $1.140.000 que habían sido incautados a tres personas capturadas en flagrancia tras un hurto en Bello. En medio del operativo, Cantillo pretendió meterse la plata en el chaleco, pero, tal como los tres delincuentes, fue sorprendido en flagrancia y fue capturado por sus propios compañeros.