La Alcaldía de Medellín ha realizado intervenciones desde inicios del 2024, para hacer una recuperación del suelo y evitar el loteo de manera ilegal.
Desde la entidad local y en compañía de las secretarías correspondientes, mediaron a 17 sectores entre los cuales están Las Granjas (Manrique), la Unidad Deportiva René Higuita (Castilla), La Asomadera (Buenos Aires), la carrera Cundinamarca (La Candelaria) y el parque Lleras (El Poblado).
Lea también: Nueva ruta del grafiti en Medellín pasa por Santo Domingo Savio, ¿ya la recorrió?
Para llevar a cabo esta labor, hicieron 454 remociones, recuperando 11.686 metros cuadrados de espacio público. A su vez, demolieron estructuras, construcciones y elementos físicos para evitar un riesgo en la vida de los que habitan estos espacios.
“Nuestros equipos de la Subsecretaría de Control Urbanístico seguirán en un trabajo articulado con las otras secretarías para gestionar el territorio y contrarrestar la ocupación indebida del espacio público”, dijo el secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez Correa.
Le puede interesar: Defensoría del Pueblo lanzó en Medellín campaña contra la explotación sexual infantil
Uno de los casos más conocidos de loteo ilegal es El Morro en el barrio Moravia, ubicado en la Comuna 4, debido a que este lugar es de alto riesgo para la población, por los gases que emana la Tierra, ya que fue el antiguo basurero de Medellín.
En este sitio, las comunidades desplazadas y vulnerables han construido viviendas de manera ilegal y sin un debido estudio del suelo. El Morro y El Oasis son los primeros asentamientos con espacios no aptos para las comunidades, y muchos de sus terrenos son comercializados por bandas delincuenciales.
Entérese: Pilas: hay alerta en el Valle de Aburrá por la proliferación de caracoles invasores
Esto ya lo advirtió el alcalde Federico Gutiérrez, quien aseguró que el 8% de la personas que llegan a este punto son migrantes venezolanos: “Va creciendo la población, el 8% son migrantes venezolanos, entonces no hay suelo y se van desplazando a las laderas, en condiciones de vulnerabilidad”.