La Encuesta de Percepción Ciudadana de Medellín Cómo Vamos reveló datos desoladores, como que en el 24% de los hogares de la ciudad donde hay niños menores de seis años se comen menos de tres comidas al día. El dato es tan demoledor que es el peor registro de los últimos 17 años.
Pero la encuesta, además, reveló la caída en picada de la imagen de las instituciones públicas. Los escándalos le pasaron cuenta de cobro a EPM, entidad por la que han pasado cuatro gerentes durante la administración Quintero. La empresa ha sido fuertemente cuestionada por sus manejos administrativos recientes, entre los que hay cuestionables nombramientos. A eso se suma el ruido generado por la licitación para finalizar las obras de Hidroituango, que hoy está en vilo.
Además de EPM, la favorabilidad se desplomó en casi todas las instituciones medidas, sin importar si su naturaleza era distrital, metropolitana o nacional.
En el caso del conglomerado público de Medellín, varias dependencias que se han visto envueltas en escándalos durante los últimos tres años dieron cuenta de una imagen muy golpeada.
Por ejemplo, Ruta N, que gozaba de una favorabilidad del 91% en 2020, cayó a una del 72% el año pasado. En ese mismo periodo, la favorabilidad de Metrosalud pasó del 76% al 62% y la de Telemedellín del 94% al 72%.
En el ámbito regional, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá pasó de una favorabilidad del 92% en 2020 a una del 75% el año pasado. El Metro de Medellín cerró con imagen positiva del 86%, que si bien repuntó en comparación con 2020 (cuando estaba en 80%), cayó siete puntos en comparación con 2021, cuando se situó en un 93%. A manera de conclusión, la directora Ospina resaltó que si bien se mantiene el orgullo de los medellinenses por su ciudad, que se ha mantenido estable durante la última década, estas cifras dan cuenta de un deterioro en la confianza y las expectativas hacia lo público.
Por ejemplo, pese a que la ciudad el año pasado tuvo uno de los presupuestos más altos de su historia ($6,5 billones), solo el 38% de los encuestados se declararon satisfechos en cuanto a la inversión de esos recursos, el nivel más bajo desde 2009. Además, en 2022, el 74% de los ciudadanos consideró que el nivel de corrupción había aumentado o seguía igual en comparación con el año anterior, dando cuenta de una gran desconfianza.
“No podemos dejar perder esos grandes valores y activos que ha tenido Medellín. Vemos una sociedad resiliente, pero que va por mal camino y perdiendo sus expectativas, confianza en las instituciones y en las condiciones de vida”, apuntó .