Los habitantes del Valle de Aburrá están respirando un aire nocivo desde el fin de semana. Este lunes 29 de enero todas las estaciones de monitoreo amanecieron en amarillo, la mayoría superando los 30 microgramos por metro cúbico de PM2.5, que según los parámetros obsoletos que maneja el Área Metropolitana del Valle de Aburrá se considera aceptable, pero que de acuerdo con los últimos parámetros de la OMS es un aire dañino para la salud de niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas que realicen actividades al aire libre.
Según explicó el Siata, entre sábado y domingo, varias estaciones mostraron significativos en las concentraciones de PM2.5, lo cual produjo el deterioro de las estaciones poblacionales de calidad del aire, que incluso llegaron a estar en naranja.
El sistema de monitoreo señaló que los sensores de Black Carbon y Carbono Total de la estación Tráfico Centro, mostraron durante el fin de semana incrementos en los indicadores de afectación por quema de biomasa, probablemente debido a fuentes externas, las afectaciones coinciden con incrementos del número de puntos calientes asociados posiblemente a incendios para la última semana en la región nororiental de Colombia, según las mediciones satelitales de la Nasa. En otras palabras, la cantidad de incendios que azotan al país tienen a los habitantes del Valle de Aburrá respirando un aire nocivo.
El Siata recordó además que el Valle de Aburrá experimenta típicamente un incremento en los índices de mala calidad del aire entre febrero y abril de cada año, esto debido a las condiciones meteorológicas, afectaciones por fuentes externas y dinámicas de emisión de contaminantes a nivel local.
En redes sociales hubo críticas hacia las autoridades por no tomar medidas ante la calidad del aire perjudicial que tuvo el Valle de Aburrá durante el fin de semana, pues a pesar de haber reportado estaciones en naranja, actividades como la ciclovía se realizaron sin ninguna restricción ni advertencia por parte de la Alcaldía de Medellín o el Amva.
El investigador en cambio climático y energías renovables, Santiago Ortega, criticó al alcalde Federico Gutiérrez, a quien le pidió no seguir los pasos de su antecesor frente a este tema de salud pública. “La administración de Daniel Quintero ignoró y subestimó sistemáticamente los temas de calidad de aire en Medellín. Con la falta de decisión de estos días pareciera que la de Federico Gutiérrez caerá en lo mismo. ¿Cuántas muertes por calidad del aire se pueden asumir?”, cuestionó.
Es importante recordar que desde 2021 la OMS actualizó las guías de calidad de aire, reduciendo los niveles de referencia tolerables de contaminantes, basándose en evidencia reciente que concluye con certeza que los daños a la salud atribuibles al deterioro atmosférico son mucho más graves de lo que se pensaba.
Por ejemplo, respecto al material particulado PM2.5 –uno de los contaminantes más críticos y cuya fuente principal son los vehículos diésel– la OMS redujo el nivel máximo aceptable para un tiempo de exposición durante 24 horas a 15 microgramos por metro cúbico (μg/m3). A partir de este valor, el organismo internacional considera que son concentraciones perjudiciales. A pesar de eso, en Colombia la Resolución 2254 de 2017, que todavía rige en todo el territorio, fija un máximo de 37μg/m3 por 24 horas. Es decir, que cuando uno ve en el Siata que la calidad del aire es aceptable, realmente está respirando un aire que tiene el doble de las concentraciones contaminantes que puede tolerar un ser humano.
La OMS además bajó el nivel máximo admisible anual a 5 microgramos por metro cúbico. En el país es de 25 μg/m3 de media anual.
Esta brecha quiere decir que los parámetros que hoy determinan una calidad del aire aceptable en el Aburrá conllevan realmente niveles perjudiciales para la salud de grupos sensibles (niños, adultos mayores y personas con comorbilidades). Si el Área Metropolitana acogiera las guías de la OMS todas las mediciones sufrirían modificaciones al punto que sería frecuente tener estaciones en morado, es decir, una exposición a una atmósfera “muy dañina para la salud”, tal como lo explicó Carmen Elena Zapata, experta del Laboratorio de Calidad del Aire –Calaire– de la facultad de Minas de la U. Nacional.
A todo esto se suma la advertencia que hizo el Colegio Médico de Antioquia, que pidió a la ciudadanía utilizar tapabocas como medida de mitigación frente a los riesgos de enfermedades respiratorias que podrían enfrentar por el deterioro de la calidad del aire producto de los incendios que están ocurriendo.
El director del Colegio Médico, Carlos Valdivieso, señaló que la población más vulnerable por estos días son los niños menores de cinco años y las personas mayores de 60. Por eso pidió que se tomen medidas de prevención en estos grupos para evitar actividades y exposición al aire libre y también recomendó utilizar pañuelos húmedos que cubran boca y nariz en caso de estar en zona donde llegue el humo producto de algún incendio. aseguró que la población más vulnerable son las personas mayores de 60 años y niños menores de cinco años y mujeres embarazadas.
El médico también recomendó que las empresas opten en su mayoría por el teletrabajo durante estos días de calidad de aire complejos en la ciudad para reducir la exposición de las personas.
En situaciones en la que la calidad del aire se torna dañina para grupos sensibles, los expertos recomiendan evitar la actividad al aire libre, algo que también debería evitar la ciudadanía por estos días de intensa radiación solar en la ciudad. Por ello, piden reemplazar las rutinas con actividad física nocturna, en caso de ser necesario. En Medellín, por ejemplo, ya volvieron las ciclovías nocturnas entre los martes y jueves, lo que puede resultar una buena opción para ahorrarse enfermedades respiratorias.