Aún con el eco de los aplausos de la ceremonia, Francisco Antonio Cantero Tunubalá cruzó la puerta del Teatro Universitario de la Universidad de Antioquia. Vestía su traje tradicional Misak y una sonrisa amplia que quedó plasmada en las fotos.
Sus padres, José Antonio y María Ofelia, lo esperaban afuera, emocionados. Habían viajado desde Cajibío, Cauca, para estar con su hijo en este momento tan especial. “Sin ellos, esto no sería posible”, dijo Francisco, médico recién graduado de la UdeA.
Francisco nació en el resguardo de Guambia, en el municipio de Silvia, Cauca. Antes de llegar a Medellín, ya había alcanzado otro logro: graduarse como geógrafo en la Universidad del Cauca. Pero siempre tuvo un sueño presente: ser médico. “Cuando algo importante pasa, usamos nuestro traje tradicional”, explicó mientras se acomodaba su traje tradicional para las fotografías.
Aunque todavía no decide si especializarse en psiquiatría u oftalmología, Francisco sabe que quiere seguir ligado a la Universidad de Antioquia y continuar llenando de orgullo a su comunidad.
Este logro no solo es suyo, también lo representa para los Misak, un pueblo que preserva su lengua, el Namtrik y que no tardó en felicitarlo en X diciendo: “¡Felicitaciones Dr. Francisco Antonio! Un orgullo para los indígenas y para la UdeA”.
Pero Francisco no es el único Misak que este año logró un título en medicina. En mayo, Floro Alberto Cantero, otro miembro de esta comunidad, recibió su diploma como médico en la Universidad Tecnológica de Pereira. También vistiendo su traje tradicional, Floro celebró este logro junto a su familia.
Floro Cantero dijo en medio de su graduación: “Mis padres han sido mi mayor fuente de inspiración y motivación, y dedico este diploma a ellos con todo mi corazón. Estoy profundamente agradecido por todo lo que me han dado y decidido a retribuir su generosidad dedicándome a servir a mi comunidad”.