Por la muerte de dos conductores de aplicación, a los cuales habrían asesinado con la finalidad de hurtarles sus pertenencias y sus vehículos, las autoridades capturaron a tres personas, dos de ellas que se encontraban en libertad, mientras que a la tercera se le notificó del nuevo proceso en el calabozo donde estaba detenido, precisamente por el ataque a otra persona que trabajaba en estos vehículos.
La primera de las capturas se hizo mediante orden de captura en una vivienda de la comuna 7 (Robledo), en la que Frank Ánderson Grajales Martínez, de 34 años, era buscado por el asesinato de Alexander Arrieta Verbel, de 48 años, en hechos ocurridos el pasado 18 de marzo en la vereda La Palma, corregimiento de San Cristóbal, occidente de Medellín.
Según explicó el comandante operativo de la Policía Metropolitana, coronel César Mauricio Rodríguez, esta persona habría sido contactada mediante aplicación para tomar un servicio en la comuna 11 (Laureles-Estadio) y de allí lo llevaron hasta esta zona, donde lo ultimaron con arma blanca para llevársele su vehículo y sus documentos. El automotor apareció días después con placas falsas en el oriente de Medellín.
En este operativo de captura se incautaron un carro, dos celulares y un computador portátil, los cuales son usados en la investigación para establecer si hubo participación en más hechos similares.
Por este mismo asesinato, las autoridades notificaron los nuevos cargos a Maikol Montoya Martínez, de 27 años y primo de Frank Ánderson, quien ya estaba detenido en la estación de Policía de Castilla luego de que el pasado de 4 de abril lo capturaran luego de estar implicado en el arrollamiento de dos policías que intentaban evitar el secuestro de un conductor de aplicación en la autopista Norte, a la altura del Parque Juanes, en Castilla.
Entérese: Así operan las cuatro bandas que manejan el crimen en el Parque Lleras
A Juan David Marín Graciano, de 28 años, lo capturaron en un sector de la comuna 10 (La Candelaria), en el centro de Medellín, luego de que se le responsabilizara del asesinato de otro conductor de aplicación, identificado como Herman Villalobos Arias, de 39 años, el pasado 24 de marzo en la vereda El Uvito, también en el corregimiento de San Cristóbal.
Según la información oficial, el vehículo fue tomado en el barrio El Poblado mediante aplicación y en el trayecto esta persona habría recogido a otra para materializar el hurto y posterior asesinato de Villalobos Arias.
Le puede interesar: Exclusivo: Así actúan “los Tatas”, la banda de ladrones caucanos que mató a un policía en Medellín
El coronel Rodríguez afirmó que los procesados pertenecerían a dos estructuras de delincuencia común que estarían vinculadas con el hurto a los conductores de aplicación y se presume que habría otras organizaciones enfocadas en este delito, pero que no estarían relacionadas con bandas de crimen organizado.
A Grajales Martínez y a Marín Graciano les imputaron cargos por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y agravado y concierto para delinquir, a los cuales no se allanaron ante el juez de control de garantías, quien los envió a prisión mientras avanzan los procesos en su contra. Igualmente, se avanza el proceso judicial por estos delitos en contra de Montoya Martínez.
Con la confirmación de los asesinatos de Villalobos Arias y Arrieta Verbel, ya son tres los conductores de aplicación que aparecieron muertos luego de que les hurtaran sus vehículos y sus pertenencias mientras estaban trabajando.
La tercera víctima de estos hechos fue Carlos Andrés Múnera Vargas, de 32 años, en hechos ocurridos el pasado 25 de abril, cuando hallaron su cadáver dentro del vehículo en el que trabajaba en la avenida Regional con la calle 97, en el barrio Tricentenario, de Medellín.
“Estamos haciendo un trabajo articulado con las aplicaciones para mejorar las garantías de seguridad de estos conductores y evitar que se nos sigan presentando estos hechos”, afirmó el coronel Rodríguez.