En los últimos años ha aparecido un perturbador y letal enemigo para el campo de la salud pública y los mismos consumidores de sustancias psicoactivas: la intoxicación por fentanilo. Este poderoso opiáceo sintético, que es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina, ha cobrado un número alarmante de vidas en todo el mundo.
Su creciente presencia en las calles, ha llevado profesionales de la salud a empezar a estudiar el fenómeno, con el fin de comprender y abordar esta crisis con la seriedad que merece. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), la tasa de muertes relacionadas con el fentanilo ha aumentado dramáticamente en la última década, especialmente en países como Estados Unidos.
Guillermo Castaño Pérez, director del Centro de Transferencia en Tecnología en Materia de Drogas, de la Universidad CES en Medellín, explica que “el fentanilo es una droga sintética, producida en laboratorio a diferencia de otras que son naturales, por llamarlo de alguna manera, por ejemplo, la marihuana que viene de la planta del cannabis, la cocaína que viene de la planta de la coca, en este caso, los opiáceos vienen de la planta de la amapola. La amapola se extrae el opio, para después convertirse en morfina y heroína”.
Convirtiéndose en una sustancia con restricciones en el acceso, ya que solo es utilizada con fines médicos para disminuir el dolor, especialmente en unidades medicas de tercer nivel y cuidados intensivos, y proviene directamente de Asia.
Sin embargo, las autoridades en Medellín recientemente, incautaron 300 ampolletas de fentanilo en el barrio El Poblado, y durante la última semana, fueron identificados los dos primeros casos de intoxicación y estos fueron atendidos por la Soma; y según explicó el personal de salud que brindó la atención, el primer caso se presentó por desconocimiento.
La persona que resultó afectada no sabía que el tusi que estaba consumiendo, contenía fentanilo. Mientras la segunda sí estuvo consciente de lo que estaba ingresando a su cuerpo.
Aunque en Colombia, todavía no hay registros oficiales que comprueben la existencia de laboratorios que estén intentando replicar la sustancia del fentanilo, en México y Estados Unidos en el último año se han encendido las alarmas sobre su producción y comercialización de manera ilegal de esta droga sintética, clasificada recientemente por el Sistema Integral de Sustancias mexicano, como un precursor químico de uso dual, es decir, una sustancia química que de doble uso.
Situación que ha llevado al país norteamericano, a través del Plan Colombo con sede en la isla Sir Lanka, en el continente asiático, a aliarse con científicos de todas partes del mundo, algunos de ellos colombianos, como el doctor Guillermo Castaño, especialista en adicciones, para investigar sobre sus efectos y medidas de prevención del consumo y la mortalidad a causa de una sobredosis.
¿Qué es entonces el fentanilo?
El fentanilo es un producto farmacéutico legalmente producido por empresas farmacéuticas para el manejo del dolor agudo y el dolor crónico y viene en tabletas sublinguales, en parches o en ampollas. Estas últimas son de uso exclusivo médico y hospitalario, en unidades de tercer nivel y de cuidados intensivos porque se maneja dolor, pero también tiene que ver con anestesia en cuidados críticos y demás, entonces lo que está ocurriendo en este momento es que ese fentanilo se está desviando al mercado negro. Por eso se encuentran de manera ilegal ampollas en Antioquía y Cartagena.
Los jíbaros cogen esas ampolletas las abren, las ponen en un plato, las meten a un baño de María en un microondas y se establece un polvo, y ese polvo es inhalado, en cápsulas, y para consumo inyectable.
¿En Colombia hay laboratorios?
Los mexicanos han estado comprando ese fentanilo en “bruto” para después procesarlo y generar un polvo, y ese polvo es el que le ponen a otras drogas que generalmente las mezclas son con otras sustancias. Pero en Colombia no se han detectado cargamentos de fentanilo ilegal, sino fentanilo legal, desviado el mercado negro, pero ahí hay evidencias de cómo los carteles nuestros llevan a México la marihuana, la cocaína, y una parte del pago suele ser en drogas, y esa parte suele ser fentanilo o drogas de síntesis.
¿Cómo se presenta manifiesta una intoxicación y una sobredosis?
Al ser 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más potente que la morfina. Por eso es más fácil que llegue a una intoxicación y así a una sobredosis, la que se manifiesta a partir de la perdida de la consciencia. La persona va quedando adormilada, hay disminución de la frecuencia respiratoria, empieza a respirar más lento, y la pupila de los ojos se va haciendo pequeñita. Se va entonces generando disminución de la consciencia, la frecuencia al respirar y que puede llegar a un paro respiratorio. Por lo que a esa persona hay que atenderla inmediatamente con Naloxona, que es el antídoto para revertir esos efectos.
¿Cómo están consumiendo las personas en Colombia el fentanilo?
Lo primero que hay que decir, es que están consumiendo fentanilo, sin saber que es fentanilo. Porque lo que están haciendo los expendedores es mezclar las drogas. Hablo del tusi, la cocaína, la ketamina y el éxtasis. Lo que ocurrió aquí en Medellín, en el primer caso, es un joven que fue y compró tusi, y contó con la mala suerte de que estaba contaminada con una dosis de fentanilo, y entró en paro respiratorio.
El otro caso, fue el de una persona que sabe que a estas drogas les están poniendo fentanilo, pero tienen curiosidad por probar, qué es lo que produce. Sobre todo ante el aumento de noticias sobre los riesgos de consumir esta sustancia.
¿Por qué genera tanta adicción?
A raíz de que la droga produce un estado de éxtasis, de relajación, de nirvana tan potente, que es lo que busca al consumir estas sustancias. Pero deberían de empezar a decirle a las personas qué es lo que les están vendiendo. Pero al tener un mayor efecto que sustancias como la morfina y la heroína, este se pasa más rápidamente, llevando a la persona a querer consumir más y es ahí también cuando hay mayores riesgos de sufrir una sobredosis y el riesgo de mortalidad.
¿Cuáles son los retos del sistema de salud público en Colombia, con el nuevo uso de esta droga?
Lo primero es advertir a los consumidores sobre la posibilidad de llegar a consumir esta droga, sin saberlo. Segundo hay que formar a los médicos en los hospitales para que cuando llegue una persona joven con un paro respiratorio, para que sospeche sobre la posibilidad de que pueda estar presentando una sobredosis o intoxicación con fentanilo y sepa que debe aplicarle la Naloxona, que sirve para revertir los efectos.
Otra de las cosas que se recomienda es advertirle a las personas que consumen para que sepan cuándo están frente a una sustancia que puede estar alterada con fentanilo y saber cómo actuar rápidamente. Por ejemplo, si usted consumió cocaína, sabe que esta sustancia despierta y pone en alerta, pero si empieza a sentirse lento y adormecerse, además de náuseas y vómitos, hay que sospechar que está allí este opiáceo.
Y la última indicación, bastante controvertida, pero que en varios lugares del mundo se está haciendo, como en Estados Unidos, es dotar a las personas que consumen drogas de ampollas de Naloxona, para que esta o quienes están a su alrededor sospechen que puede estar intoxicada, para revertir el efecto y después trasladar a la persona a un centro asistencial.