Pocos ejemplos tan contundentes para dejar expuesto el funcionamiento paquidérmico de la ciudad a la hora de solucionar sus problemas de ordenamiento territorial y espacio público como la figura de las Áreas de Revitalización Económica (ARE) que, junto al POT, cumple 10 años de postergaciones para su implementación. El corredor de Provenza, en El Poblado, ilustra el ejemplo.
Las ARE fueron incluidas en el POT como parte del subsistema de financiación. Su objetivo primordial es garantizar la sostenibilidad de las zonas de alto aprovechamiento económico de la ciudad, esos clúster de comercio y servicio asentados en sectores como El Poblado, con regulación efectiva y control de la mixtura de usos de suelo.
“Es un instrumento de gestión donde el Distrito se asocia con el privado para coadministrar el espacio público, no es entregárselo al privado. Eso es importante aclararlo”, explica Paul Carder Biardeau, arquitecto y director de la Corporación Barrio Provenza.
En la práctica funcionan así: el Distrito, a través de la Agencia APP, establece un polígono y sella varios acuerdos con los comerciantes en un área de influencia, que a su vez se organizan en entidades sin ánimo de lucro (Esal). Esa alianza entre el Distrito y los privados queda firme con un convenio cuyos mecanismos de financiación se nutren de aportes voluntarios de los comerciantes que integran la Esal, de un aumento en los aportes tributarios y de parte de los ingresos que dejen los eventos realizados por los comerciantes en espacio público (ferias, bazares, etc).
Pero el Distrito no puede ‘ponerle patas’ a esa plata, pues desde el principio tiene destino específico. Solo puede invertirse en los proyectos que los comerciantes y la comunidad propongan para la misma zona con el objetivo de solucionar problemas específicos que pueden ser, por ejemplo, mal manejo de basuras, o la necesidad de mejorar el mobiliario, zonas verdes o diseñar estrategias de seguridad.
A pesar de su potencial para solucionar las problemáticas propias de las zonas de media y alta mixtura, ni Aníbal Gaviria ni Federico Gutiérrez se le midieron a ejecutar las ARE y la figura quedó quieta hasta la administración de Daniel Quintero que se sentó con los comerciantes de Provenza, Parque Lleras y Manila para materializarlas. De hecho esta es una de las paradojas que dejó la administración pasada, pues a pesar de que la falta coordinación con los gremios fue la regla, los comerciantes coinciden en que fue uno de los proyectos más sólidos técnicamente que pudieron trabajar de la mano alcaldía anterior. Sin embargo, Quintero se fue sin cumplir su promesa de inaugurar la primera ARE.
La más adelantada es la de Provenza. De hecho, a principios de noviembre pasado más de 100 comerciantes esperaban inaugurarla con bombos y platillos. Sin embargo, según señala Juanita Cobollo, vocera del sector, a última hora, con todo el aval jurídico listo, la secretaría de Suministros y Servicios se abstuvo de dar la firma necesaria para formalizarla y entonces quedó en suspenso.
Lo último que han sabido los comerciantes es que el tema está en revisión de la nueva administración.
Carder sostiene que el que propusieron es un modelo de coadministración ambicioso que incluye proyectos como el apadrinamiento de zonas verdes, la construcción de los bulevares de la 35 y la 8A, al mejor estilo de los bulevares de Europa, y cuya inversión asciende a unos $3.000 millones que los comerciantes están dispuestos a asumir.
Otro proyecto bandera es el manual urbanístico que homologará la estética del sector y ayudará drásticamente a controlar el ruido.
Cobollo dice que más allá de este retraso, están seguros de que la alcaldía de Gutiérrez se anotará “un golazo” con la oficialización de la ARE en Provenza, pues una vez arroje resultados tendrá gran parte de su gobierno para replicar este modelo de coadministración público-privado del espacio público en otras zonas de la ciudad como Laureles y varios puntos del Centro, como San Ignacio, Perpetuo Socorro y en comunas como Aranjuez y Manrique.
Alexánder Sánchez, vocero de comerciantes en el Lleras, lugar que llevaba la delantera pero cuyo proceso sufrió varios retrasos, dice que esperan que la revisión de la ARE arroje un ajuste para que el mecanismo inicialmente propuesto para la aprobación y ejecución de proyectos sea mucho más diligente a la hora de asignar recursos. Uno de los proyectos que le esperan al Lleras es el centro comercial al aire libre.
Consultamos a la Alcaldía y la Agencia APP cuánto tardará la revisión y hacer oficial las ARE. Sin embargo, no recibimos respuesta. Lo que dicen los comerciantes es que desde la Agencia APP han señalado que esto será una realidad, pero les pidieron paciencia ante la cantidad de proyectos de la alcaldía pasada que actualmente están bajo la lupa.