La guerra que se vive entre Rusia y Ucrania desde el 24 de febrero de 2022, ha pasado del campo de batalla a los señalamientos en medios y cámaras de televisión. El pasado miércoles el Kremlin denunció que el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, intentó asesinar a su par ruso, Vladimir Putin usando drones monitoreados desde Ucrania.
Las imágenes muestran cuando un dron fue perdiendo altura y chocó contra la antena de la cúpula del Kremlin, sitio de reuniones del presidente Putin y sus más altos funcionarios de gobierno.
“Anoche el régimen de Kiev intentó golpear al Kremlin en el centro de Moscú, con dos drones que quedaron fuera de servicio gracias a sistemas de radar de guerra electrónica”, indicó la Presidencia rusa mediante un comunicado.
En la misiva, Rusia dejó claro que consideraba este tipo de acciones como “actos terroristas”, y aseveró que la respuesta sería contudente frente a actos como este al tratar de asesinar al presidente ruso.
“Rusia se reserva el derecho de tomar medidas de represalia dónde y cuándo lo considere apropiado”, cerró el comunicado.
Pero la amenaza a Ucrania no paró ahí; el expresidente ruso, Dmitri Medvedev, expresó que deberían tomarse medidas más drásticas y sugirió la “eliminación física” de Zelenski. Acto seguido, Rusia anunció que iniciará una investigación por “terrorismo en relación con la tentativa de atacar la residencia del Presidente de Rusia en el Kremlin”.
La presidencia rusa informó que “no hay ninguna víctima ni ningún daño causado por la caída y dispersión de fragmentos” de los drones sobre el Kremlin”
Zelenski dijo que no atacaron
Las imágenes del choque del dron con la cúpula del complejo urbanístico del Kremlin, fueron desestimadas por el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, quien aseveró que ellos no realizarían este tipo de ataques porque no ganarían nada en abosoluto y, por el contrario, desataría la furia de Rusia, lo que desencadenaría una serie de ataques en el territorio ucraniano.
El portavoz oficial de Ucrania y consejero presidencial, Mijailo Podoliak, analizó los hechos y en declaraciones a la prensa insitió en que “Ucrania no tiene nada que ver con los ataques con drones contra el Kremlin. Esa información presentada por Rusia tienen que ser considerada como un intento para preparar un contexto a un ataque terrorista a gran escala en Ucrania”.
El gobierno ucraniano expresó que con este tipo de declaraciones y acciones, su contrincante ruso pretende desviar la atención, más aún cuando Ucrania prepara una contraofensiva contra Rusia que, según voceros de las tropas de Zelenski, Rusia y sus soldados no podran contener.
Rusia “tiene mucho miedo al inicio de las ofensivas de Ucrania a lo largo de la línea de frente e intenta de cualquier manera tomar la iniciativa, desviar la atención”, manifestó Podoliak.
Estados Unidos entró en la puja
Con las versiones de lado y lado sobre la mesa, otro que entró en la discusión fue Estados Unidos, uno de los países que más recursos ha entregado a Ucrania para que combata a Rusia.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, manifestó en un evento en Washington en la mañana de este miércoles que todo lo que salga del Kremlin debe tomarse con mucho cuidado.
“Vi la información. No puedo validarla, no lo sabemos”, expresó Blinken, mientras insistía en la poca credibilidad de este hecho en una ciudad como Moscú donde los drones civiles suelen elevarse cada tarde en los cielos de la ciudad.