Bastaron 10 días del nuevo gobierno del presidente Javier Milei para sofocar una Argentina agotada por la crisis económica y social. Tras su posesión el pasado 10 de diciembre, Milei cumplió con sus polémicas propuestas de campaña y firmó un decreto que le dio un vuelco total a la política económica del país con cambios y derogaciones a 366 leyes que afectarían sectores como el inmobiliario, el turismo, los supermercados, la medicina y el tema laboral.
En respuesta, cientos de argentinos enfadados por el recorte presupuestal y por varias de esas leyes que afectarán a la clase media y baja, salieron a dar cacerolazos y a protagonizar marchas en Buenos Aires y otras ciudades principales del país.
Pero, ¿cuáles son los puntos más polémicos de esas reformas y cómo están los ánimos de los argentinos en este punto?
El decreto de 366 leyes
Muy a su estilo, el nuevo presidente de Argentina programó una alocución presidencial en horario de máxima audiencia (prime time) y entonó un discurso en el que criticó a los “políticos corruptos que tienen a Argentina sumida en la miseria”, y anunció ese documento de 83 páginas que cambió de un día para otro gran parte de las regulaciones y las leyes económicas del país.
Tras esos 15 minutos de discurso, buena parte de los argentinos sintieron “miedo”, “indignación” y “mucha incertidumbre” por lo que se viene para el país.
“Siento que estamos muy impactados, especialmente porque está modificando leyes que nos protegían como trabajadores o como inquilinos”, relató la argentina Valentina Lopardo, una ciudadana de Buenos Aires que habló con EL COLOMBIANO para relatar cómo está viviendo estos días en la ciudad. Tal como contó, dos de las modificaciones que más han preocupado a los argentinos tienen que ver con un cambio en la ley de alquileres -más conocidos como arriendos en Colombia- y otro en la ley de trabajadores.
En el primer punto, Milei derogó algunas de las regulaciones que le impedían a los dueños exigir el pago en dólares, subir el precio del alquiler sin limitaciones y hasta pedir el inmueble en cualquier momento.
“Sin esas leyes, sentimos que va a ser muy difícil competir con extranjeros que vengan a pagar con dólares o con arrendadores que se crean con el derecho a aumentar el precio como ellos consideren. Hay que recordar que la mayoría de los argentinos ganamos en pesos y que el cambio a dólar es costoso”, cuenta Lopardo.
Y lo mismo con la legislación de trabajadores. El nuevo decreto aumenta los tradicionales “períodos de prueba” de 3 a 8 meses, elimina las sanciones por contratos irregulares y autoriza las jornadas de hasta 12 horas de trabajo al día con los respectivos recargos.
“Para una persona estar 8 meses en período de prueba y sin un contrato fijo es bastante inestable (...) Aunque eso creo que por ahora la gente tiene es mucho miedo, porque esos cambios no se van a ver ya, sino que se irán viendo a medida que avance el tiempo”, asegura la porteña.
¿Movimiento inconstitucional?
Pero lo que preocupa a otros políticos y expertos tiene que ver también con las formas. Según relató uno de los editores del periódico argentino La Nación en diálogo con este diario, “Milei impuso todas esas leyes mediante un DNU (Decreto de Necesidad de Urgencia) sin que varios de los cambios fueran urgentes para estar ahí”.
Esa figura, que en Colombia se conoce como Estado de Emergencia, le permite al presidente pasar por en cima del Congreso imponiendo normas sin preguntarle al Ejecutivo.
Por eso resulta extraño que bajo esa figura de “urgencia” Milei no solo aprobara cambios y derogaciones a 366 leyes, sino que incluyera temas aparentemente irrelevantes como que los clubs de fútbol podrán constituirse como sociedades anónimas.
Así las cosas, varios constitucionalistas de Argentina han asegurado que lo que está haciendo el nuevo presidente podría ir en contra de la Constitución y que necesita un control urgente del Congreso.
Sin embargo, para tumbar el decreto se necesitaría el rechazo de la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores. Si solo una de esas cámaras lo aprueba o si una de ellas decide no estudiar el documento, el decreto es válido. Mientras eso ocurre, cada una de las modificaciones “entra en vigencia inmediata”, tal como aseguró Milei.
El otro punto delicado es “el protocolo anti piquete”, como explica el editor de La Nación. Los “piquetes”, como se les llama a las protestas en Argentina, quedarían reducidos a puntos específicos autorizados por el Gobierno para marchar y tendrían prohibiciones para bloquear vías, un punto que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha defendido como legítimo para exigir derechos políticos.
Con todo eso, Milei está ante una Argentina convulsionada y temerosa que “está muy alerta a cualquier movimiento que haga el presidente”, dijo Lopardo.
Aún así, el periodista argentino aseguró que, desde su percepción, “ese 55% que lo votó todavía mantiene cierta esperanza y paciencia respecto de las medidas que está tomando Milei”, por lo que esa oposición férrea podría venir de esa otra mitad del país que nunca estuvo de acuerdo con elegir un ultraderechista para que llevara las riendas del país.