Siete personas, entre ellos tres niños, murieron este sábado por un ataque con drones rusos que incendió una gasolinera en la ciudad de Járkov, en el noreste de Ucrania, dijo el gobernador de la región homónima Oleg Sinegubov.
“Desgraciadamente, el balance de los ataques del ocupante sobre Járkov subió a siete” muertos, informó Sinegubov en la red social Telegram. “Entre ellos figuran tres niños: uno de siete años, uno de cuatro y un bebé de unos seis meses”, agregó.
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Los drones Shahed, de fabricación iraní, “golpearon una estación de servicio y provocaron un vertido de carburante inflamado, lo que provocó el incendio de catorce casas particulares”, dijo el alcalde de la ciudad, Igor Terekhov, quien explicó también que las llamas obligaron a evacuar a unas cincuenta personas en la zona.
Járkov y el pueblo de Veliki Burluk, más al este, han sido blanco frecuente de ataques desde que empezó la invasión rusa de Ucrania, a finales de febrero de 2022.
El gobernador regional precisó que una pareja y sus tres hijos “murieron” en su casa, “una familia entera de cinco personas”, debido al incendio.
“El cuerpo del hombre fue hallado en el pasillo de la vivienda, mientras que la madre y los hijos intentaron huir en el cuarto de baño”, indicó, y agregó que una pareja de jubilados falleció en otra casa.
Por su parte, el fiscal regional, Oleksander Filachkov, indicó que el ataque con tres drones destruyó “una infraestructura sensible”, en referencia a la gasolinera. “Hubo una enorme cantidad de carburante” vertido, “lo que explica por qué el incendio fue tan terrible”, apuntó.