Ya son más de seis horas de retraso en la posesión del presidente electo de Guatemala Bernardo Arévalo, pues continúa la verificación de las credenciales a entregar a los diputados electos, hecho que determinaría si el partido de gobierno tendría la potestad y las garantías para poder hacer parte de la mesa directiva de la nueva legislatura.
El hecho, que es una clara maniobra de los derrotados en las urnas y que hace temer un golpe de Estado en el país centroamericana, tiene los ánimos crispados de los guatemaltecos que todavía siguen congregándose en las inmediaciones del Congreso exigiendo la posesión de Arévalo.
Uno de los que recientemente se pronunció frente a la maniobra dilatoria fue el del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos OEA Luis Almagro.
“Hacemos un llamado al Congreso de la República a cumplir con su mandato constitucional y a entregar el poder —como exige la Constitución— al presidente electo bernardo Arevalo y a la vicepresidenta electa Karina Herrera”, dijo Almagro en su mensaje al mundo.
El secretario de la OEA indicó que el pueblo guatemalteco expresó su voluntad democrática en las pasadas elecciones avaladas por la comunidad electoral. “Esa voluntad popular debe ser respetada”, añadió.
“Lo pedimos en nombre de todas las delegaciones reunidas que incluyen cancilleres, presidentes y altos representantes de diferentes entidades como la Unión Europea y la OEA”, agregó Almagro refieriéndose a la solicitud de transferencia de poder en Guatemala.
Otra entidad que se pronunció fue la Embajada de Estados Unidos en Guatemala que escribió:
“Bernardo Arévalo es el presidente de Guatemala, sin lugar a dudas. Urgimos a todas las partes a mantener la calma, y exhortamos al Congreso guatemalteco a defender la voluntad del pueblo. ¡El mundo observa atentamente!”
Lo que sucede en Guatemala es un hecho inédito en el país centroamericano que ha tensado las relaciones políticas al límite y que tiene en vilo no solo al país sino a toda la zona céntrica del continente.