El niño Nicholas Dominic cumpliría dos años de edad en noviembre. Ya sabía contar hasta diez, le encantaba jugar con las formas de las nubes cuando miraba por la ventana y ya reconocía algunos colores. Esos son los recuerdos más recientes y vivos que tiene su padre, Otoniel Feliz, cuando habla de su pequeño hijo, quien falleció el pasado viernes “de la forma más trágica que pueda suceder”.
Toda la vida por delante y la inocencia de un pequeño de un año al que le gustaba repetir todo lo que le decía su madre, Zoila Dominici, quedó interrumpida el viernes cuando por accidente inhaló un fentanilo que se encontraba escondido bajo la cama en la que dormía en el jardín infantil al que asistía desde hacía apenas una semana.
“Tenía mucho amor. Todos los que lo conocían lo apreciaban, todos nuestros vecinos”, expresó Zoila Dominici al medio CBS de Nueva York.
Destrozados por la tragedia, los padres de Dominci declararon a varios medios de comunicación que llegaron a este centro infantil por recomendación de algunos conocidos.
No despertó de la siesta
La tragedia para la familia del niño Nicholas, y de otros tres pequeños que se encuentran en grave estado de salud, empezó el viernes en la tarde, cuando los cuatro niños tomaban la siesta en la guardería.
Grei Méndez, dueña y administradora de la guardería Divino Niño, ubicada en el Bronx, se alertó cuando vio que ninguno de estos menores despertaba. Desesperada, Grei llamó a su esposo en dos ocasiones y luego al 911 (número de emergencias en Estados Unidos), como registraron las autoridades.
En el reporte al número de emergencias, Grei informó que tres de los niños no despertaban y “respiraban raro”. Al llegar a la guardería, la Policía y los grupos de emergencias notificaron que dos menores estaban “en paro cardíaco” y que otro estaba muy grave con pulso débil y sin la respiración adecuada.
Con la premura que implica salvarles la vida a los pequeños, las autoridades de Nueva York llevaron a Nicholas y a un niño de dos años y una de ocho meses al hospital, donde según el jefe de detectives de la policía de Nueva York, Joseph Kenny, “se les administró Narcan a estos niños en un intento por salvar sus vidas”, una sustancia usada para tratar las sobredosis por droga.
Pero Nicholas no resistió, y a su llegada al hospital Montefiore, el personal médico lo declaró muerto, mientras que el menor de dos años continúa en observación médica y l a pequeña de ocho meses fue declarada fuera de peligro.
Las primeras pesquisas
La guardería Divino Niño fue abierta en enero de este 2023. Grei Méndez, y su pareja, tuvieron la iniciativa de cuidar a menores entre 6 semanas de vida y 12 años de edad, y pensaron en crear este jardín infantil para ayudarse con los gastos en una Nueva York costosa para cualquiera de sus habitantes.
Hacía solo un mes, el centro de cuidados infantiles había pasado una revisión sorpresa de las autoridades que no hallaron ninguna anomalía en la verificación de rutina. Por eso la sorpresa del jefe de la Policía cuando al llegar al lugar, descubrieron que el fentanilo inhalado por los menores estaba escondido debajo del colchón en el que dormían tras tomar el almuerzo.
En palabras del comisionado de Salud de Nueva York, Ashwin Vasan, se desconoce por qué tenían esa droga en este centro infantil y cómo llegaron los niños a ella, pero de alguna manera, los menores entraron en contacto con ella, “ya sea por inhalación, ingestión o contacto con la piel. No sabemos qué sucedió”.
Con la muerte del niño Nicholas, y tras el allanamiento al jardín infantil, las autoridades tejieron varias hipótesis, entre las que destacan que, al parecer, esta guardería estaba siendo usada como fachada para la producción de drogas sintéticas como el fentanilo al interior de la sede, ubicada en el edificio 2707 de la avenida Morris en El Bronx.
Hay dos detenidos
Tras la confirmación de la muerte del niño Nicholas y el agravamiento de los otros tres menores de edad, la Policía de Nueva York se dio a la tarea de buscar los culpables, y en la mañana del sábado, justo antes de que salieran de la sede infantil, fueron detenidos Grei Méndez y Carlisto Acevedo Brito, un primo del esposo de la dueña de Divino Niño a quien la pareja le alquiló una habitación en la planta baja (un sótano) en la que, al parecer, este hombre fabricaba las drogas que luego se venden en las calles de Nueva York.
El oficial Kenny detalló que a los detenidos se les acusará de 11 delitos entre los que se les imputará homicidio involuntario y agresión.
El abogado de la dueña del jardín infantil, Andrés Aranda, manifestó en rueda de prensa que la mujer no sabía lo de las drogas porque ella “le alquiló una habitación a alguien y no sabía lo que estaba pasando”, y agregó que la muerte del niño es una tragedia para todos.
Entre las pruebas que se presentarán a los jueces están las llamadas que en medio de sus desespero realizó Méndez a su esposo, los mensajes borrados entre ellos y un video en los que se ve al esposo sacar unas bolsas por la puerta de atrás antes de la llegada de la Policía.
Cuatro días después, los padres de Nicholas Dominici se refugiaron en el silencio y lloran su partida. El consuelo, dicen, lo han hallado en los recuerdos de su pequeño jugando con las nubes a través de la ventana de la guardería.