Manuel Merino se juramentó ayer para un mandato exprés en la presidencia de Perú. Su sucesor será elegido el 11 de abril de 2021, cuando el país irá a elecciones después de haber tenido tres presidentes en un periodo de cinco años. Como cabeza del Congreso Merino impulsó una vacancia contra el exmandatario Martín Vizcarra, quien fue retirado del Ejecutivo en la noche del lunes.
Su salida es la segunda de este ciclo en la Casa de Pizarro, después de la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski en marzo de 2018. Para explicar ese suceso EL COLOMBIANO habló con Fernando Tuesta, PhD, profesor de la Universidad Católica del Perú y quien presidió la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política. Dice que Vizcarra fue retirado del cargo por una interpretación subjetiva de la Constitución.
Vizcarra tenía una imagen mejor que la de sus antecesores. ¿Por qué lo sacaron?
“Simple: no tenía ningún apoyo en el Congreso, ni un solo parlamentario de 130. Esta figura de vacancia fue creada en 1839 y en casi dos siglos se ha usado cuatro veces en cuatro años porque en 2016 ganó un presidente sin un número importante de escaños, Kuczynski, que tenía 18 de 130 y tuvo que renunciar. Con Vizcarra lo intentaron dos veces hasta que lo consiguieron”.
Es señalado por corrupción. ¿Su caso es proporcional a la medida que tomaron?
“67 congresistas tienen procesos de niveles mucho más altos que el de Vizcarra. Las acusaciones son a personas que no trabajaron con él de forma directa. El Congreso hizo una interpretación inconstitucional del artículo de vacancia. No les importó la situación del país porque no tienen nada que perder ya que no pueden ser reelegidos”.
Del artículo usaron la categoría de incapacidad moral. ¿Es un tema subjetivo?
“Este no habla de un sentido ético de la moral, sino del concepto que implementaron en 1839 de ‘incapacidad física o moral permanente’. Quiere decir que la persona no puede gobernar por enfermedad, accidente o un asunto psíquico. Nunca lo quitaron de la Constitución y solo hasta ahora empezaron a usarlo, le dieron una interpretación diferente y al aplicarlo le quitaron la palabra ‘permanente’ porque no tenían cómo demostrarlo. Así que hicieron una interpretación subjetiva de la norma”.
¿Qué tan perjudicial puede ser el nuevo Gobierno?
“Todos los partidos en el Congreso son pequeños o medianos. Acción Popular, el de Merino, tiene 25 escaños de 130. Él podría armar un gabinete independiente o uno que dé cuenta de sus acuerdos con otras colectividades. Si hace esto último con partidos que han sido irresponsables nos podría ir muy mal”.
¿Quién es Manuel Merino?
“Es un congresista gris, sin ningún brillo o reputación. Llegó a ser presidente del Legislativo porque ya se aplica la no reelección parlamentaria y todos los congresistas que quedaron son inexpertos. Estuvo en el Legislativo antes, pero nadie lo recuerda. A él lo único que le interesaba era lo que acaba de lograr: colocarse el fajín y la silla presidencial para hacer parte de la galería de mandatarios de Perú”.
Se suponía que este Congreso era de transición...
“Es un Parlamento que quiso tener figuración en medio de la pandemia. Hay una cantidad enorme de congresistas de muy baja calidad, mediocridad y, en general, que ha aprovechado esta oportunidad. Escucharlos ayer en medio del debate parlamentario nos hace tener una vergüenza inmensa a los peruanos” .
Ese Congreso realizó dos intentos de vacancia contra Vizcarra. ¿Por qué?
“Antes siempre tuvimos presidentes que contaban con la mayoría en el Legislativo o, por lo menos, con un número importante de escaños. Kuczynski tenía 18 de 130, o sea el 14 %, una proporción bastante escasa. En este periodo se formó una oposición al frente, mayoritaria, y Vizcarra no tenía ni partido ni bancada. Cuando eso sucede la vacancia está abierta a una interpretación antojadiza de la norma, algo que jamás había ocurrido en la historia del Perú”.
Perú terminará con tres presidentes en un solo periodo de cinco años. ¿Dónde nació esa inestabilidad?
“Viene de una elección dividida en 2016. Por ejemplo, Fuerza Popular de Keiko Fujimori obtuvo 73 escaños de 130, siendo la mayoría absoluta para un partido opositor. Usaron el poder en contra del presidente, un dominio que consiguieron por sus escaños en el Congreso”.
Los últimos cinco mandatarios del Perú tienen o tuvieron problemas con la justicia. ¿Qué explica esto?
“Todos los presidentes desde Alan García, es decir, en los últimos 35 años, están presos o tienen procesos judiciales, o se les ha pedido extradición como en el caso de Toledo. Eso puede explicarse, en parte, en que la justicia ha empezado a trabajar con más independencia. Sentar en el banquillo a los acusados ya es un gran avance. Esto se dio gracias a que apareció un grupo joven de fiscales que ha dado curso a los procesos. No creo que nuestro país sea cuna de presidentes corruptos, esto ha sucedido en muchos de Latinoamérica, pero acá se ha manejado de una forma distinta y eso está bien”.
Perú tiene elecciones en abril y la imagen de los partidos está por el piso. ¿Qué reto tienen las colectividades para esos comicios?
“Hay 24 candidatos presidenciales, una muestra clara de las divisiones que vive el país. La reforma política que debió ser un elemento a favor de la elección del bicentenario fue implementada a medias, desnaturalizada en algunos aspectos. Lo cual nos hace tener una visión, siendo realistas, de que no habrá mejores tiempos”.