En un giro dramático de los acontecimientos, el guía supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, ha prometido un “duro castigo” contra Israel después de que el líder de Hamás, Ismail Haniyeh, fuera asesinado el miércoles en un bombardeo en Teherán.
A las amenazas de Irán se suman las múltiples condenas de otros países de la región, especialmente del pronunciamiento de Turquía, quienes ya habían amenazado con interferir en Israel si continuaban sus ataques a palestina. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que “debemos ser muy fuertes para que Israel no pueda hacerle estas cosas a Palestina”.
“Condenamos el asesinato del jefe del buró político de Hamás, Ismail Haniyeh, en un despreciable asesinato en Teherán (...) Este ataque también pretende extender la guerra en Gaza a una dimensión regional”, expresó el comunicado del ministerio de exteriores de Turquía.
Por su parte, Jamenei, en un comunicado difundido por el medio de comunicación IRNA, subrayó que la acción israelí ha preparado el terreno para una respuesta severa y lo calificó como un acto que merece venganza, dado que Haniyeh fue “martirizado” en territorio iraní.
El ataque contra Haniyeh, que también resultó en la muerte de uno de sus guardaespaldas, se produjo en la madrugada de este martes. Haniyeh, de 61 años, estaba en Teherán para asistir a la investidura del nuevo presidente iraní, Masud Pezeshkian. El bombardeo ha sido atribuido a Israel tanto por Hamás como por Irán, elevando las tensiones en la región en medio de la guerra en Gaza.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, prometió que “los sionistas pronto verán las consecuencias de su acto terrorista y cobarde”, mientras que la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó que el ataque terminó con la vida de Haniyeh y su guardaespaldas.
La noticia ha conmocionado a múltiples países de la región condenando el ataque y advirtiendo sobre el riesgo de un agravamiento del conflicto. Catar, que alberga la oficina política de Hamás, alertó sobre el riesgo de que la región se sumerja en el caos y socave las posibilidades de paz.
“Creemos que estas acciones están dirigidas contra los intentos de restaurar la paz en la región y que pueden desestabilizar considerablemente una situación ya tensa”, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a la prensa.
China también condenó el asesinato del líder político de Hamás en un ataque contra su residencia en Teherán. “Estamos muy preocupados por este incidente, nos oponemos firmemente y condenamos este asesinato”, declaró un portavoz de la diplomacia china, Lin Jian, en su rueda de prensa habitual. China apoya desde hace décadas la causa palestina.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reafirmado su compromiso de destruir a Hamás y recuperar a todos los rehenes secuestrados durante el ataque del 7 de octubre, que dejó 1.197 muertos y 251 secuestrados. La campaña militar de represalia israelí en Gaza ha causado al menos 39.445 muertes, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.
En respuesta a la muerte de Haniyeh, las facciones palestinas han convocado huelgas generales y marchas de protesta. El primer ministro de Catar, Mohammed bin Abdelrahman al Thani, cuestionó la viabilidad de las mediaciones de paz y subrayó la necesidad de interlocutores serios para lograr una tregua.
Mientras tanto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha insistido en que un alto el fuego en Gaza es “imperativo” y que Washington no estaba al tanto ni implicado en la muerte de Haniyeh. La comunidad internacional sigue de cerca los eventos, temiendo que la escalada actual pueda poner en peligro las posibilidades de alcanzar una paz duradera en la región.