El cierre armónico y unánime que se esperaba en el encuentro entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) no se dio y la manzana de la discordia fue precisamente la guerra entre Rusia y Ucrania.
Mientras que algunos países como Chile dejaron como precedente que Rusia es el país invasor, y en palabras de su presidente Gabriel Boric, es quien ha estado violando el derecho internacional de los derechos humanos, la posición del Gobierno colombiano, representado por el presidente Gustavo Petro, dejó un sinsabor al aseverar que es lo mismo apoyar a Estados Unidos que a Rusia, en una posición en la que se lava las manos frente al papel de los rusos en la guerra.
Esa disputa, en la que Nicaragua fue más allá y no firmó la resolución y centró buena parte de los dos días de discusiones que pretendían revitalizar los vínculos entre la UE, de 27 países, y los 33 de la Celac; relegó a segundo plano un importante anuncio de inversión europea, así como un encuentro articulado por Francia entre el gobierno y la oposición de Venezuela y los debates sobre los desafíos del cambio climático.
Los dirigentes expresaron su “profunda preocupación por la actual guerra contra Ucrania, que sigue causando un gran sufrimiento”, sin ninguna referencia a Rusia, en pleno conflicto entre los dos países desde que las tropas de Moscú invadieron en febrero de 2022.
El bloque europeo, que respalda financiera y militarmente a Ucrania, insistió en incluir en el texto final una mención a ese conflicto que trastornó las relaciones internacionales e impactó en la economía mundial. El texto del documento recibió el apoyo de 59 de los 60 países participantes en la cumbre. Por la tarde, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que “Nicaragua se resiste a firmar el texto”.
El empantanamiento de las negociaciones sobre una fórmula de consenso evidenció el reto de acordar posiciones entre la UE, un bloque sumamente institucionalizado, y un foro heterogéneo como Celac. “La inmensa mayoría de los países de la Celac condenamos en Naciones Unidas la invasión rusa”, dijo en la rueda de prensa final el presidente argentino, Alberto Fernández.
El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, presidente protémpore de la Celac, restó importancia a la omisión de mención a Rusia. “Hay una reafirmación de posiciones y marcamos los casilleros. No significa que haya que ir a bailar la lambada desnudo cada vez que se plantea un tema. El lenguaje está ahí”, dijo, criticando igualmente las sanciones impuestas por las potencias occidentales a Rusia.
La UE buscó allanar un acercamiento entre las dos regiones con el anuncio el lunes de un plan de inversión de 45.000 millones de euros (50.560 millones de dólares). mediante el programa Global Gateway. Un plan con el cual la UE busca ejercer un contrapeso a la creciente presencia de China en Latinoamérica.
60
países participaron del encuentro en Bruselas entre la Unión Europea y la Celac.