Elon Musk, conocido por ser el CEO de Tesla y SpaceX, recientemente ofreció una entrevista al psicólogo canadiense Jordan Peterson donde se sinceró sobre algunos aspectos personales de su vida y que generaron una gran controversia. En ella, Musk reveló su experiencia con el proceso de transición de género de su hija Vivian Jenna Wilson, previamente conocida como Xavier Musk. Durante la conversación, Musk se mostró crítico con lo que él denomina el “virus woke”, culpándolo por permitir la transición de su hija.
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“Fui esencialmente engañado para firmar documentos para uno de mis hijos mayores, Xavier”, confesó Musk en la entrevista difundida por el diario británico Daily Mail. Añadió que, en medio de la confusión generada por la pandemia de covid-19, le dijeron que su hijo podría suicidarse si no se tomaban medidas.
El empresario se lamentó por haber sido llevado a tomar decisiones bajo presión: “Me engañaron para hacer esto. No me explicaron que los bloqueadores de pubertad son en realidad drogas de esterilización”, afirmó Musk. Con dolor, añadió: “Perdí a mi hijo, esencialmente. Lo llaman ‘deadnaming’ por una razón. Mi hijo, Xavier, está muerto, asesinado por el virus woke”.
Elon Musk es padre de 12 hijos, fruto de sus relaciones con tres mujeres: Justine Wilson, una autora canadiense; la música Grimes; y Shivon Zilis, con quien tuvo su hijo más joven en 2024. Musk expresó en varias ocasiones su preocupación por la disminución de la población mundial y la importancia de tener más hijos.
Sin embargo, su relación con Vivian Jenna Wilson se ha deteriorado notablemente desde su transición. “He hecho muchos intentos de acercamiento, pero ella no quiere pasar tiempo conmigo”, confesó Musk en una entrevista previa con su biógrafo.
De hecho, en 2022, Vivian solicitó un cambio de nombre y un nuevo certificado de nacimiento, declarando en documentos judiciales que ya no quería “estar relacionada con mi padre biológico de ninguna manera”, según publicó el diario The Telegraph.
Musk atribuyó esta distancia a la influencia de una escuela progresista en Los Ángeles. Este punto fue subrayado por Walter Isaacson en su biografía de Musk, argumentando que la relación deteriorada con su hija es uno de los pilares detrás de sus “sentimientos anti-woke”. “Es increíblemente maligno y estoy de acuerdo en que las personas que promueven esto deberían ir a prisión”, afirmó Musk.
Musk usó su experiencia personal como una plataforma para criticar lo que él percibe como una corrección política excesiva y un progresismo exacerbado, a los que se refiere colectivamente como el “virus de la mente woke”. Este fenómeno, según Musk, ha motivado sus decisiones empresariales, incluyendo su adquisición de Twitter, ahora conocido como X, con el objetivo de combatir lo que considera un flagelo sociocultural.
El incidente también llevó a Musk a tomar una postura más firme en la política estadounidense. Recientemente, comprometió 45 millones de dólares mensuales a un Súper Pac en apoyo a Donald Trump para las elecciones de 2024, según confirmó Quartz.
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Además, anunció que tanto X como SpaceX se mudarán a Texas, uniéndose a Tesla, en respuesta a la ley AB1955 de California, conocida como la Ley de Seguridad. Esta legislación prohíbe a las escuelas implementar reglas que requieran que los padres sean notificados si su hijo se identifica como transgénero y requiere que el Departamento de Estado proporcione recursos para apoyar a niños que se identifican como LGBTQ+.
Las declaraciones de Elon Musk generan debate sobre los derechos de las personas transgénero y la influencia de las políticas progresistas.