Ozempic es un medicamento que fue creado para tratar la diabetes tipo 2 y mejorar el nivel de azúcar en la sangre, sin embargo, al ser la pérdida de peso uno de sus efectos secundarios, su uso para este objetivo se ha aumentado. Esto ha incrementado la demanda del fármaco y a su vez la ola de asaltos a las farmacias en Sao Paulo, Brasil.
La semaglutida producida por la empresa danesa Novo Nordisk, conocida por el nombre comercial de Ozempic fue catalogada en el año 2023 como uno de los avances científicos más importantes en el mundo de la medicina, ganando el reconocimiento a nivel internacional y recibiendo varios galardones.
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Este medicamento actúa como regulador del apetito y del hambre a nivel intestinal, provocando una ralentización en el proceso digestivo traduciéndose en una mayor sensación de saciedad.
Sin embargo, algunos famosos como Elon Musk, Kim Kardashian y Oprah Winfrey han reconocido el uso de Ozempic como una fórmula milagrosa para perder peso, algo que ha tenido repercusiones en el público, quienes creen que esa es la finalidad del fármaco.
El boom sobre el mal uso de este medicamento se estaría evidenciando en Brasil, pues allí también hay celebridades como cantantes locales que han hablado de las condiciones del tratamiento para reducir el peso. Incluso el alcalde de Río de Janeiro reconoció públicamente consumir el fármaco para reducir “30 kilos”.
Debido al uso desbordado de las personas para perder peso, la demanda del fármaco ha aumentado considerablemente, esto se ha visto reflejado en los ingresos que ha tenido la farmacéutica danesa dueña de la patente del Ozempic, quien pasó de registrar ventas de 25.050 millones de dólares en el 2022 a 35.450 millones de dólares en el último año.
En el caso de Brasil, según la compañía administradora de datos de la salud a nivel mundial IQVIA, la venta de este medicamento representó en el año 2023 más de 621 millones de dólares, cuando en años anteriores sólo pasaba los 27 millones de dólares.
Esto ha provocado que las bandas criminales tengan como objetivo las farmacias, así lo reveló el jefe del Departamento de Investigación Criminal de la Policía de Sao Paulo, Pedro Ivo Corrêa dos Santos, al medio estadounidense The New York Times, quien ha afirmado que debido a los constantes ataques y el temor sembrado a los boticarios, las tiendas han reducido el suministro de estos medicamentos.