Su aporte en el DIM es silencioso, pero importante. Casi siempre se le juzga porque, aunque es delantero, no anota goles. Apenas ha celebrado una vez este semestre. Lo hizo en la fecha 18 del todos contra todos, frente al Pereira, su exequipo.
Por eso muchos dedos inquisidores lo señalaron. Se llegó a decir que la suerte lo había abandonado porque erraba goles casi hechos. Votó un penalti contra Chicó en la octava fecha. También se insinuó que no merecía estar en el Medellín.
Pero la fortuna le sonrió de nuevo. La celebración ante los matecañas le abrió a Brayan León Muñiz un cielo que le había sido esquivo: se metió en el corazón de los hinchas del Poderoso, quienes empezaron a entender que sus movimientos en la cancha, su portento físico, el desgaste que ejerce sobre los defensas rivales, ha sido importante para que el cuadro rojo haya marcado 30 goles en la primera fase de la Liga Betplay-2.
El Poderoso llega con ánimo
La sintonía entre León y la hinchada se notó el martes en la celebración de los 110 años. En la entrada del túnel que lleva a los camerinos, los niños lo llamaban para tomarse una foto y que les firmara una camiseta. Lo mismo hicieron los adultos que se atestaron en la parte baja de occidental.
El cariño del público alegró a León, que tiene 23 años y se formó en las divisiones menores del cuadro rojo. También fue una inyección anímica para el resto de futbolistas del equipo de cara al clásico antioqueño que se juega este domingo a partir de las 6:30 p.m. en el Atanasio Girardot.
El cuadro rojo se impuso en el último clásico, el pasado 14 de octubre. Ese día, con goles de Luciano Pons y Daniel Torres, el Equipo del Pueblo venció 2-1 a los verdolagas, que descontaron con Dorlan Pabón. Ese día León, con su velocidad, fue clave.
“El equipo tiene un ataque muy veloz y jugadores inteligentes con buen nivel. Además, juega con orden táctico y eso es algo fundamental”, dijo el ex-DIM Luis Carlos Arias.
Los dirigidos por Alfredo Arias buscarán darle otra alegría a su público, prolongar el invicto a 19 fechas y seguir firmes el camino a la final.
Robert Mejía, equilibrio en el mediocampo del verde
Jugar en la posición de número cinco en Atlético Nacional nunca ha sido fácil porque ese lugar de la cancha ha tenido a leyendas como Leonel Álvarez, Mauricio “Chicho” Serna o recientemente a Álex Mejía, entre otros. Sin embargo, esta temporada, tras la salida de Jhon Solís, Robert Mejía asumió esa función y lo ha hecho con creces.
El jugador de 23 años de edad tendrá este domingo un reto mayor: enfrentar a los habilidosos mediocampistas del Independiente Medellín, pero más allá de marcar, él ha demostrado que es un todo terreno, que también pisa el área rival y sabe hacer goles.
No en vano marcó, hasta acá, el gol más bonito de Atlético Nacional en lo que va del año, cuando sorprendió con un remate de media cancha al portero José Contreras de Águilas Doradas.
Así que su idea es que los futbolistas del Medellín se preocupen más por él, que él por ellos.
“Todos los días me mentalizo en dar todo de mí en la cancha para que los éxitos de este equipo sean grandes. Los que estamos acá sabemos que este club siempre debe pelear títulos nacionales e internacionales, y quiero aportar con mi dinámica, técnica y en cada partido intento dejar todo en la cancha”, manifestó el volante que, coincidencialmente, tiene el mismo apellido del último ídolo de la hinchada en esa posición, Álex Mejía.
Para el duelo ante el Medellín les dijo a los hinchas que sigan apoyando, que está seguro de las capacidades que tiene el grupo.
Estuvo en la última derrota que les propinó el equipo rojo (2-1), pero considera que esa caída se dio más por la falta de efectividad de los jugadores verdes: “Ellos no pudieron encontrar los espacios; estuvimos bien cerrados y posicionados y no tuvieron muchas ocasiones de gol”.
Además, aquel partido significó apenas el debut del técnico Jhon Bodmer, quien tenía poco tiempo de trabajo.
Mejía cree que hoy las cosas serán a otro precio, pero si algo deben tener claro los hinchas de Nacional es que tienen un gladiador en el medio, al que no le queda grande ocupar el puesto de anteriores figuras. Él, a sus 23 años, es presente y futuro del club.