Contrario a lo que sucede en Colombia, país que posee unas reservas probadas de gas natural que dan para 7,2 años y con yacimientos prospectivos para 90 años, en Chile este energético es un lujo ya que más del 75% que se consume en la nación austral se importa. Y solo hay una pequeña producción local que no supera el 15% de la oferta, la cual está en plena declinación.
En diálogo con EL COLOMBIANO, Carlos Cortés Simón, director ejecutivo de la Asociación de Gas Natural (AGN) de Chile, explicó que al traer el energético de los mercados internacionales, los costos en las tarifas también son altos, por lo que la penetración en hogares es baja, y la prelación es el abastecimiento de las centrales termoeléctricas y el sector industrial.
Precisó que a Chile llega el gas natural por dos frentes, el que se trae desde Argentina a través de dos, de los cuatro gasoductos instalados, así como de dos plantas regasificadoras localizadas en el Pacífico.
¿Cómo participa el gas en la matriz de generación?
“Migramos al gas natural a fínales de la década de los 90 cuando nos interconectamos con Argentina, y la mayor parte de la generación eléctrica pasó a depender de este combustible. Pero los cortes continuos en el abastecimiento de este combustible desde ese país a partir de 2004, y que aumentaron con el pasar de los años, además de afectar al sistema eléctrico, golpearon al sector industrial, por lo que tocó hacer un cambio rápido a fuentes de generación térmica cuyas plantas usaban el carbón.
Desde el 2010 se han incrementado las importaciones de gas natural y entran al país en forma de gas natural licuado (GNL) a través de las plantas regasificadoras. Y solo en la generación eléctrica representa el 18% al ser usado por las plantas térmicas”.
¿Cómo fue la transición del carbón al gas en las plantas térmicas?
“En el último año, la participación de este combustible en la generación eléctrica ha subido ya que nuevamente se restableció el abastecimiento desde Argentina con precios competitivos. Esto ha permitido que las plantas térmicas, con inversiones en su infraestructura, migren al gas, y hoy son pocas las centrales termoeléctricas que usan el carbón”.
¿Cómo está conformada la matriz de generación eléctrica en Chile?
“La matriz de generación de Chile ha ido cambiando de manera importante en los últimos años debido a una creciente participación de las energías renovables, principalmente solar y eólica. Junto con la generación de las centrales hidroeléctricas, se convierten en la principal fuente de energía del país y representa el 60%. El 40% restante lo tienen las centrales termoeléctricas, en donde el 20% son las que operan a gas natural y 20% a carbón”.
¿Cómo es la oferta de gas natural?
“Del 100% del gas natural que consumimos en Chile, el 15% corresponde a producción local de la operación en la región de Magallanes, que es la parte más austral del país; el 42% se importa de Argentina y el 43% restante llega a través de las plantas regasificadoras en forma de gas natural licuado (GNL). Las importaciones del combustible aumentarán en los próximos años ya que la oferta local va a disminuir”.
¿Cuántas plantas regasificadoras posee Chile, y cuál es su capacidad de operación?
“El país posee dos plantas de regasificación. Una está ubicada en la zona central del país, en el punto de Bahía Quintero, y posee una capacidad para procesar 15.000 millones de metros cúbicos por día. La segunda se localiza al norte, en la región de Mejillones y su capacidad le permite regasificar 5,5 millones de metros cúbicos de gas por día. Los complejos suman en regasificación un poco más de 20 millones de metros cúbicos de gas por día.
La infraestructura de Bahía Quintero opera con un alto factor de despacho durante todo el año, sobretodo en invierno por el alto consumo de energía de las plantas termoeléctricas, y la plata de Mejillones, su demanda está concentrada en la generación de eléctrica a gran escala o industrial ya que es la que alimenta la operación minera para la producción de cobre”.
¿Cómo está trazado el sistema de gasoductos para traer el gas de Argentina?
“Existen cuatro gasoductos transandinos que conectan a los dos países y que construyó Chile entre los años 1990 y 2000. Sin embargo, en la actualidad solo operan dos tubos, un que llega directamente a la región de la capital Santiago de Chile, y el otro que llega a la región de la ciudad de Concepción. Se espera que más adelante se den las condiciones para importar más gas natural desde Argentina, así se habilitarían los otros dos gasoductos”.
¿Cómo está distribuida la demanda de gas natural en Chile?
“El consumo de gas corresponde con la oferta y está en 8,5 billones de metros cúbicos día. De este total, un 45% de la demanda va a la generación eléctrica, un 40% va al consumo industrial, y el restante 15% va al sector residencial y comercial. El principal consumidor de gas natural en Chile es el parque de las centrales Termoeléctricas para la producción de electricidad”.
¿De esa demanda de gas natural en hogares, cuántas familias se benefician?
“El combustible abastece a 900.000 familias en todo el territorio nacional, eso quiere decir que son en promedio 3.600.000 chilenos los que consumen el energético. La penetración es baja si se tiene en cuenta que el censo de Chile son 18 millones de habitantes”.
¿Por qué se presenta esa penetración baja en el consumo de gas en hogares?
“Como más del 75% del gas que se consume en Chile es importado, y los costos son altos debido a que se compra en los mercados internacionales donde la cotización tiende al alza, la prioridad en atención son los sectores de energía e industrial. Al compararnos con Argentina o Colombia estamos en una inmensa desventaja, ya que estos dos países poseen el recurso y gozan de autoabastecimiento y soberanía energética.
Además, se puede subsidiar el costo, lo que permite ampliar la cobertura en consumo en extensión de infraestructura en redes. En Chile, la operación es distinta, ya que además de ser privada, se debe rentabilizar la distribución. Por esto último, en el sur del país, grandes zonas aún siguen consumiendo leña”.
¿Hay margen para que aumente la demanda de gas en Chile?
“Sin duda para la generación de energía en las centrales termoeléctricas. No será tan marcado en el sector residencial, así como en el comercial. Esto último debido a que el crecimiento económico se ha desacelerado”.
“La masificación del gas natural no es una política de estado”
¿Hay planes del gobierno para sustituir el gas natural por la leña?
“Hay muchos proyectos sobre la mesa, pero sin el involucramiento del Estado es imposible desarrollarlos. El gremio está buscando que el gobierno se sume a la cruzada para limpiar la calidad del aire. Sin embargo, la actual administración está enfocada en sustituir leña con electricidad”.
¿Para Chile, el gas es el combustible de la transición energética?
“El concepto es distinto a cómo lo plantean en Colombia. En Chile estamos convencidos que este combustible ayudará a introducir las energías renovables, y de servir como respaldo cuando las platas eólicas o solares no puedan cumplir con las entregas de energía. Además, tenemos una agenda ambiciosa para el desarrollo del hidrógeno verde”.
¿La masificación del gas natural podría ser una política de Estado?
No está contemplando en la agenda.