Sandra Lemus es grandota, pesada, con una fuerza para mandar una bala lejos y estar en Londres. Pero su rostro fuerte y adusto cambia cuando se le habla de sus tres hijos. “Son lo que más quiero, aunque el deporte y el estudio me los aleja. Pero por ellos hago todo”.
Yudisa Andrea, Dora Nayaly y Luis Jefrey son más fuertes que cualquier rival que se le ponga al frente. Son sus hijos, la mayor de cinco y el menor de tan solo un año. Ellos, a lo lejos, son la inspiración de Sandra Milena Lemus Rivas, la representante de Colombia en la impulsión de la bala en los Juegos Olímpicos de Londres-2012.
“Soy una orgullosa madre de familia. Mis hijos son el mejor regalo que he recibido en la vida, más que cualquier medalla. Por ellos lucho todos los días por ser mejor”, sostiene la vallecaucana, estudiante de Criminalística en la Universidad de Turabo, en Puerto Rico, un sueño que la tiene alejada de sus pequeños.
“Es muy duro porque ellos siguen en Cali, pero todo lo que hago lo hago por ellos, porque estén bien”, explica Sandra, quien tiene a su trío fruto de la relación con el judoca Luis Salazar.
Nacida en el primer día de 1989 en Pradera y hermana del decatlonista José Gregorio (también en Puerto Rico y que estuvo en los Juegos Suramericanos), Sandra debió pelear durante casi cuatro meses para estar en los Olímpicos.
Desde que logró la marca mínima B (17,56 metros) en la Copa de Lanzamientos de Bogotá, en una jornada en que también logró el registro su coterránea Ányela Rivas (ahora compite por Antioquia). Y por reglamento, solo una de ellas podría estar en Juegos.
Durante siete competencias, Lemus y Rivas estuvieron cabeza a cabeza, demostrando cuál de las dos ganaba el tiquete a Londres. Cada una ratificó una vez la marca B, pero Lemus venció en las cinco competencias, aunque las últimas dos fueron para Ányela. El Comité Olímpico Colombiano y la Federación determinaron que la viajera era Sandra.
“La conozco desde que ambas estábamos en el Valle del Cauca y la idea era que fuéramos las dos a Londres”, concluyó la Lemus, quien llegará con el registro de 17,56 metros, del 13 de mayo en 2012 en Uberlandia, Brasil. Ányela debió conformarse con el 17,53 de esa tarde en Bogotá.
Un puñado de madres
En la delegación colombiana, varias mujeres deben combinar el entrenamiento deportivo con la crianza de un hijo.
Reconocidas madres, como UbaldinaValoyes (pesas), YolandaCaballero (maratón), ÁngelaFigueroa (3.000 metros con obstáculos), EliJohannaMoreno (martillo), se irán con las fotos de sus hijos en medio de los uniformes de competencia.
“No es fácil ser madre y deportista de alta competencia. Se pierde mucho tiempo del crecimiento, pero siempre pienso en mi hijo”. Son las palabras de Ubaldina, la mamá del pequeño Dineifer, quien en cada medalla lo recuerda, tal como lo hizo luego de los Juegos Panamericanos.
Hoy, la madre con más hijos es Sandra Milena. Sus muchachos la esperan en Cali. Pero ella los llevará a Londres. “Siempre están conmigo”.
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