Los manuales médicos indican que la cistitis es una inflamación de la vejiga urinaria que se puede producirse acompañada de una infección o no.
Aunque los antibióticos son un remedio eficaz contra la cistitis y otras infecciones urinarias, su uso no está exento de efectos secundarios, por lo que cada vez más sociedades científicas recomiendan que se reduzca el recurso a estos tratamientos y se sustituya o se complemente con otras opciones, como la fitoterapia.
La bacteria escherichia coli es la causante de la cistitis, la cual está alojada en el intestino, pero cuando queda retenida en las vías urinarias inferiores el proceso desemboca en infección.
Más en mujeres
Datos de investigaciones realizadas en España revelan que en torno al 70 por ciento de las mujeres sufren algún tipo de infección urinaria a lo largo de su existencia.
El ginecólogo español Javier Haya explica algunas de las razones por las cuales las mujeres están más expuestas a las infecciones urinarias que los varones.
“La uretra de la mujer es más corta que la del hombre, mientras que la vulva es una zona de gran concentración bacteriana. Además, en el aparato urinario de la mujer no existe la barrera físico-química que impone la próstata del hombre, la cual segrega sustancias que atacan a las bacterias causantes de las infecciones”, dijo Haya.
El especialista destacó también el hecho de que vejiga y vagina estén muy pegadas, y separadas únicamente por una membrana muy fina, lo que expone a esa zona a sufrir microtraumatismos desencadenantes de infecciones.
De ahí que, según Haya, exista un fenómeno en medicina conocido como “cistitis de luna de miel”, o “de fin de semana”, provocada por un exceso de actividad sexual en la mujer en esos períodos.
Tratamientos
El especialista recuerda que este tipo de afecciones se suelen combatir con antibióticos, preferentemente sulfamidas, pero cuando las bacterias se resisten a desaparecer con este tratamiento hay que cesar al menos temporalmente la ingesta de fármacos, tanto por sus efectos secundarios como porque “no es una solución buena”.
Haya hace una serie de recomendaciones preventivas para las mujeres que pueden resultar muy útiles, como por ejemplo limpiarse con el papel higiénico de delante hacia atrás y no al contrario, o vaciar la vejiga antes de mantener relaciones sexuales, “pues así disminuye de tamaño y es más difícil que se produzcan los microtraumatismos”.
También recomienda beber líquidos en abundancia, “porque de esta forma se limpia la vagina”, o bien jugos de cítricos debido a que estos contienen ácido ascórbico, “una sustancia que mata a las bacterias del tracto urinario”