Por pablo arbeláez restrepo
La Vuelta está atada necesariamente a la historia de Colombia. Un país que se dio a conocer gracias a los pedalazos de decenas de añejos héroes del ciclismo que dieron a conocer hasta los más recónditos parajes de la agreste geografía nacional.
La ronda es la suma de 64 años de darle vueltas y vueltas a una nación que conoció de vías que se abren, valores por formar y pujanza, gracias a lo que hicieron sus protagonistas, hazañas que han sido contadas por los medios de comunicación.
La Vuelta es la Vuelta, patrimonio de un Estado colombiano que tiene en estos atletas a una especie de ídolos alados, quienes desde aquí tuvieron el trampolín para poder cruzar los mares y triunfar en Europa. Otro ciclismo.
Es la Vuelta de los perennes recuerdos de Efraín Forero; de don Ramón de Marinilla, Cochise Rodríguez, Rafael Antonio Niño, José Castelblanco y Óscar Sevilla, emblemáticos campeones. Un anecdotario ambulante que habla de grandes y pequeñas historias. Esa es la ronda colombiana
1. Efraín Forero Triviño, primer campeón de la Vuelta a Colombia, disfrutó de la compañía de su mamá en seis carreras nacionales, siendo alimentadora, masajista y auxiliar del Zipa. En el descenso del alto de Minas, en 1952, se le partió el tenedor y debió abandonar, siendo asistido por una compungida Sara.
2. Boyacá debutó en la Vuelta de 1953, con la cuota de Antonio Nariño, Ismael Palacio y Benjamín Jiménez. Nariño llevaba solo dos tubulares de repuesto, pero también cargaba en el carro acompañante una rueda de madera recubierta con caucho. Jiménez ganó etapas en las pruebas del 54 y el 56.
3. Ramón Hoyos Vallejo ganó cinco Vueltas a Colombia y fue el gestor de la leyendas de los Paisas en caravana. Su debut fue con sangre, antes de empezar la gran historia. En 1952 se accidentó en la primera etapa y llegó fuera del límite. Al otro día se “voló” del hospital para seguir en competencia. Esa vez perdió más de cuatro horas con José Beyaert.
4. El Mago Francisco Luis Otálvaro, padre del técnico Luis Fernando Otálvaro (Redetrans) hizo parte de los Paisas en caravana y ganó una sola etapa, entre Honda y Fresno, en 1956. Pero su gran éxito fue conquistar la Vuelta a México-1969 como entrenador del equipo de Colombia liderado por Álvaro Pachón Morales.
5. El gestor de las transmisiones radiales en la Vuelta fue Carlos Arturo Rueda C., un costarricense al que le decían el Colorado y el Champion. Cuando llegó a Colombia fue boxeador, decorador de ataúdes y hasta llegó a narrar partidos de tenis. Rueda les puso apodos a los ciclistas y apelativos de los equipos de fútbol.
6. Algunos de los apodos famosos, son: Roberto Buitrago (Pajarito), Javier Suárez (Ñato), Rubén Darío Gómez (El Tigrillo de Pereira), Roberto Cano Ramírez (El Sastre de Envigado), Ricardo Ovalle (El Llanero solitario), Hernán Medina (El Príncipe estudiante) y Pedro Julio Sánchez (El León del Tolima).
7. Jesús María Lucumí, de origen caucano, a propósito de la participación de los pedalistas del Chocó en la Vuelta de 2014, fue el primer corredor de color en tomar parte en la ronda nacional. Corría a nombre de las Fuerzas Armadas, Maizena y la Televisora Nacional. Ganó una etapa en Bogotá, en 1957. Ajustó siete participaciones.
8. Serafín Bernal, descubridor de Mauricio Soler, fue campeón de las metas volantes de la Vuelta, en 1967 y ganador de la etapa inicial. Es padre del técnico Jair Bernal (Boyacá) y abuelo de Alexis Camacho, quien fuera líder y ganador de una etapa en esta prueba de 2014. Janeth, la mamá de Camacho, fue ciclista y Julio, su padre, es auxiliar en el cuadro de Indeportes Boyacá.
9. El más veterano de los novatos de la Vuelta a Colombia fue Humberto Parra, ganador del título de los debutantes en la ronda de 1967. El padre de Fabio (venció en los giros nacionales de 1981 y 1992), Humberto e Iván Ramiro (hoy con Ebsa), tenía 28 años en esa prueba ganada por Martín Emilio Cochise Rodríguez.
10. Los hermanos Pablo y Gustavo Wilches fueron campeones de la Vuelta en 1987 y 1990, respectivamente. Eran cuatro hermanos que conformaban la Wilchería, de la que también hicieron parte Ricardo y Marcos. En la actualidad los representa en el lote Juan Pablo (Aguardiente Néctar), hijo de Pablo Emilio Wilches.