En junio de 2018 el chileno Chris Carpentier llegó a Colombia como invitado para ser jurado, junto Jorge Rausch y Nicolás de Zubiría, de la primera edición de Master Chef Celebrity.
Con lo que no contaba el chef es que los seis meses que tenía presupuestado estar en el país se convirtieron en seis años, al punto que dejó todos sus negocios en la capital chilena, se radicó en Bogotá y comenzó a invertir en el sector de los restaurantes del país.
Este años repite como jurado de Master Chef Celebrity, un formato en el que se siente muy cómodo y que disfruta tanto como los televidentes. EL COLOMBIANO habló con el chef sobre el programa y su experiencia con la cocina colombiana.
Le puede interesar: Las claves del éxito de Ana de Nadie, el remake de Señora Isabel
¿Ya son seis ediciones de Master Chef, como decimos en Medellín, se amañó en Colombia?
“Sí, este es mi sexto año, vine por seis meses y llevo seis años, tanto así que en Santiago de Chile casi no tengo negocios, de hecho estoy haciendo un nuevo proyecto en Colombia que debe estar listo en diciembre”
¿Cómo se reinventa Master Chef Celebrity cada año para no caer en lo mismo?
“La gente tiene que entender que Master Chef lo hacen son los participantes, el que crea que somos los jurados o Claudia (Bahamón) está equivocado, porque lo hacen son ellos, que son espectaculares, son los que dejan la vida en el programa, porque lo que se ve en pantalla solo es un extracto, ellos pasan todo el día en la cocina, arrancan desde muy temprano y terminan muy tarde, además tienen que estudiar mucho, yo me quito el sombrero ante ellos”.
¿Hay cosas que todavía lo sorprenden de Colombia, alguna fruta, algún ingrediente raro?
“No se les olvide que Colombia es el segundo país más diverso del mundo, después de Brasil, entonces acá me siento completamente ignorante, porque voy a las plazas de mercado de un pueblo y cada vez descubro nuevos productos, es una maravilla, es como el Disney de los cocineros”.
¿Con cuál preparación colombiana no podido...?
“Uy, no, a mí todo me gusta, te diría que hay unos que me gustan más que otros, por ejemplo, no soy tan amigo del arroz con coco, porque no me gusta tanto la comida dulce con la salada y acá mezclan mucho, pero en definitiva es una gastronomía muy rica, muy sabrosa”.
¿Y lo que más le gusta...?
“Es que siendo un país tan amplio uno encuentra gastronomía diferente en cada sitio, lo que comen en una región es muy distinto a lo que comen en otra región y eso es maravilloso”.
Lea también: Perfil falso, la serie de Netflix que habla de los engaños en las app de citas
¿Aprendió en esta temporada a tolerar el ajo como un ingrediente más?
“A mí con el ajo nunca me va bien y este año tuve dos o tres incidentes fatales...”
¿Los comediantes han sido protagonistas en las últimas temporadas, cómo los ve este año?
“Siempre se hacen sentir y ahora tenemos a uno (Adrián Parada) de los tres mosqueteros de Monólogos sin propina (ya estuvieron Frank y Chicho). Adrián tiene muy dura labor y misión de, por lo menos, llegar a la final para igualar lo que hicieron Chicho y Frank”.
¿En qué quedo el proyecto en televisión con Frank Martínez, el “Flaco”?
“Frank ya es un ídolo de otra categoría, ya vuela a otro nivel, entonces su agenda creo que está copada hasta el año 2038 y no hay espacio para un cocinero como yo (risas). Nos hablamos muy seguido, somos grandes amigos”.