Sienta el vértigo de este ascenso por el Ártico con Alex Honnold en Nat Geo
El famoso escalador se le midió a esta aventura de subir las montañas del Ártico al lado de una glacióloga, y más científicos, en una serie que se verá por Nat Geo y que busca crear conciencia sobre el cambio climático.
Alex Honnold en acción en el programa Ascenso por el Ártico. FOTO Cortesía Nat Geo
Algunas imágenes de este nuevo reto de Alex Honnold. FOTO Cortesía Nat Geo
Alex con parte del equipo que los acompañó en esta expedición entre quienes también estaba la escaladora Hazel Findlay. FOTO Cortesía Nat Geo
Son impresionantes las imágenes que ha dejado este documental. FOTO Cortesía Nat Geo
Su nombre puede ser poco familiar para muchos: Alex Honnold. Sin embargo, sus hazañas sí le han dado la vuelta al mundo.
Honnold, es conocido sobre todo por sus ascensiones en solitario sobre grandes “paredes” y alcanzó la fama mundial en 2018 cuando se convirtió en la estrella del documental ganador del Oscar,Free Solo, que lo seguía mientras escalaba con éxito “El Capitán”, de Yosemite, a 1.000 metros de altura y sin cuerdas ni protección.
Desde esa película su vida cambió, se casó y es padre, pero la adrenalina de un escalador no se pierde y por eso sigue enfrentándose a retos más intensos como el que ahora registró Nat Geo en una serie documental que se estrena este 13 de marzo y que se puede ver por Disney+.
Algunas imágenes de este nuevo reto de Alex Honnold. FOTO Cortesía Nat Geo
Honnold ascenderá, por primera vez, el Ingmikortilaq de Groenlandia, una de las paredes rocosas sin escalar más altas del mundo y todo se verá en tres capítulos, cada uno de cerca de 50 minutos aproximadamente.
Ascenso por el Ártico con Alex Honnold, se llama esta miniserie documental que además es una expedición científica y sigue a Alex y un experto equipo de escaladores y científicos mientras atraviesan a pie una remota zona del este de Groenlandia, “investigando el impacto del aumento de las temperaturas en una frágil tierra de nieve y hielo. Alex lleva mucho tiempo comprometido con la concienciación y la reducción del impacto del cambio climático. En 2012, cuando vivía en una furgoneta, Alex creó la Fundación Honnold, comprometiendo un tercio de sus ingresos a financiar proyectos de energía solar en todo el mundo”, cuentan desde Nat Geo.
EL COLOMBIANO conversó con Alex sobre esta aventura y cómo vivió esta experiencia extrema.
Alex, ¿por qué esta expedición fue un sueño para usted?
“Porque fue la combinación perfecta de una escalada inspiradora. Quiero decir, las paredes son increíbles, estoy seguro de que las viste, solo visualmente, como escalador, es exactamente lo que quieres subir, fue impresionante. Pero también es la suma de tener el equipo adecuado, en el lugar correcto y aprender sobre la ciencia, tener a Heidi Sevestre, la glacióloga, es muy apasionada, elocuente y tan carismática. He aprendido mucho de ella. Entonces, en realidad, es el viaje perfecto en el que piensas, oh, hay un objetivo climático, pero también el propósito correcto, el equipo correcto. Básicamente es un viaje divertido”.
Y hablando del equipo, ¿por qué era importante contar con un buen equipo para esta expedición?
“El viaje no podría haber ocurrido sin todos ellos. Fue un viaje relativamente complicado porque estábamos haciendo ciencia climática, estábamos haciendo una película y estábamos escalando grandes paredes. Cada una de esas tres cosas requiere un alto grado de habilidad y son categorías muy diferentes. Y por eso había que tener el equipo perfecto en el que todos tenían las habilidades adecuadas para contribuir a que estos diferentes objetivos se hicieran realidad. Y lo más importante para mí era que fuera divertido. Pasamos seis semanas acampando juntos en un glaciar, bajo la lluvia, en la nieve. Quieres acampar con personas con las que te guste pasar tiempo y sea divertido. Somos todos amigos, nos la pasamos bien y logramos superar esas cosas difíciles que estaban allí“.
Alex con parte del equipo que los acompañó en esta expedición entre quienes también estaba la escaladora Hazel Findlay. FOTO Cortesía Nat Geo
¿Qué fue lo más duro, físicamente hablando?
“Creo que básicamente el clima y las condiciones fueron probablemente el mayor desafío del viaje. Obviamente hubo desafíos fundamentales en el sentido de que escalar una pared es difícil y atravesar el glaciar es difícil también, pero son los desafíos que sabíamos íbamos a tener, era lo que estábamos buscando. Creo que debo decir que el clima fue peor de lo que esperábamos. Y hacía más frío de lo que esperaba. Y esos eran los desafíos que no me entusiasmaban tanto”.
¿Y hubo algún momento, Alex, durante la expedición en el que se sintió mal?
“Si dices sentir mal, como sentirme cansado, por su puesto, pero en realidad, fue una de las pocas expediciones en las que, incluso mientras la hacíamos, en medio de todos los desafíos, siempre sentía que estábamos haciendo lo correcto. Fue un buen viaje. Porque a veces, cuando estás en una expedición realmente desafiante, en algún momento en el medio, comienzas a pensar por qué viniste y sientes que deberías haberte quedado en casa.
Pero esta fue la rara expedición en la que todo el tiempo sentí que estábamos haciendo lo correcto y que todo valió la pena. Fue grandioso, pero eso no quiere decir que no fuera un desafío porque definitivamente me cansé mucho. El clima fue un desafío, todo fue muy difícil y, aun así, pareció que valió la pena todo el tiempo”
Y por el otro lado, ¿cuál fue el momento en el que se sintió muy feliz?
“Creo que la mayor felicidad fue llegar a la cima del último muro de Ingmikortilaq y creo que se ve eso en el programa. Cuando Hazel Findlay (otra escaladora del equipo) y yo llegamos a la cumbre, estábamos muy felices porque nos sentimos muy aliviados. Terminarlo se sintió increíble. Pero realmente hubo muchos momentos de felicidad a lo largo del viaje. Como cada vez que escalábamos una pared, cada vez que terminábamos una de las travesías porque era un viaje muy complicado a través de toda esta área gigante en el este de Groenlandia. Y a medida que hacíamos el viaje, hubo muchos puntos de control a lo largo del camino. Era como si cada transición fuera un momento de felicidad”.
Son impresionantes las imágenes que ha dejado este documental. FOTO Cortesía Nat Geo
¿Y cuál es el mensaje que espera que reciba la audiencia al ver el programa?
“Espero que el público aprecie la belleza del este de Groenlandia, pero también la fragilidad del medio ambiente, ya sabes, y simplemente la importancia de Groenlandia. Creo que la gente aprecia mejor Groenlandia”.
Para quienes vivimos en este otro lado del mundo no es muy común entender los glaciales, ¿qué nos puede explicar de ese entorno?
“La mayor diferencia es probablemente que Groenlandia no tiene un solo árbol en toda la isla. Imagina eso, que la vegetación es tan pequeña o nula, casi no hay plantas y es todo roca y hielo. Y por eso se siente como un mundo extraño en algunos aspectos. Especialmente si vienes de los trópicos, donde hay mucha humedad y todo está vivo y todo está creciendo. En Groenlandia nada está creciendo. No sudas, no hay humedad, es como si fuera un mundo completamente diferente.
Incluso cuando llueve en Groenlandia, se siente como si tuviera poca humedad. Creo que la importancia de un programa como este es ayudar a la gente a comprender que hay lugares así en la Tierra y que están cambiando rápidamente. Porque el Ártico se está calentando. Algo así como cinco veces más rápido que el resto del mundo.
Si vives en cualquier ciudad de Colombia, puede que no notes los mayores efectos del cambio climático, si sentirás más calor o humedad, pero quizá sea más natural, pero en el Ártico todo cambia cinco veces más rápido y ahí hay una gran diferencia, por eso es importante compartir historias como esta”.
Uno ve los glaciares muy lejos...
“Y la gente no entiende que el Ártico se está calentando cinco veces más rápido. Cuando la gente piensa que hace calor en Colombia, por ejemplo, yo les digo que piensen en cinco veces más calor que ese en un lugar que debería estar con hielo todo el tiempo. Y entonces es cuando empiezas a preocuparte por el aumento del nivel del mar y el derretimiento de los glaciares. Porque la capa de hielo de Groenlandia tiene un impacto tremendo en el nivel del mar global y se está derritiendo mucho más rápido que cualquier otra cosa. Los glaciares del Ártico se están calentando aún más rápido, pero no hay nadie allí para verlo. Y por eso nadie se preocupa realmente. Y creo que esa es la importancia de este programa”.