La estrella musical colombiana Shakira fue juzgada a partir de este lunes en Barcelona acusada de evadir a la Hacienda española casi 14,5 millones de euros (15,8 de dólares), por lo que la fiscalía pidió para ella al menos tres años de cárcel.
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Vestida de traje rosa y con gafas de sol, Shakira Isabel Mebarak Ripoll, de 46 años, llegó poco antes de las 10: 00 a.m. (hora local) al tribunal de la metrópoli catalana, donde vivió durante años con el exfutbolista Gerard Piqué antes de su sonada separación el año pasado.
Tras un par de horas de juicio en su contra, su defensa consiguió un acuerdo de última hora con la fiscalía, por el que la cantante tuvo que declararse culpable y aceptó pagar una elevada multa, a cambio de evitar el juicio y un ingreso en la cárcel de al menos tres años, por su evasión fiscal.
La barranquillera se comprometió a pagar una multa por 7,3 millones de euros (unos 8 millones de dólares) a cambio del cierre de su proceso en España por fraude fiscal, anunció este lunes el tribunal de Barcelona en un comunicado.
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La fiscalía la acusa de no haber pagado sus impuestos en España en 2012, 2013 y 2014 y de haber utilizado un complejo entramado de sociedades radicadas en paraísos fiscales para eludir sus obligaciones.
El ministerio público ha pedido para la cantante de “Waka Waka” y “Hips don’t lie” una pena de ocho años y dos meses de cárcel y una multa de 23,8 millones de euros (25,85 millones de dólares).
¿Dónde vivía Shakira?
Según la Fiscalía, Shakira vivió en el país más de 183 días al año durante aquel periodo, el umbral a partir del cual una persona debe ser considerada residente fiscal.
La cantante niega categóricamente estas acusaciones y sus abogados afirman que aunque comenzó una relación con Piqué en 2011 nunca dejó de moverse por el mundo, debido a su carrera.
Shakira asegura que no se instaló definitivamente en Barcelona hasta finales de 2014, antes de trasladar su residencia fiscal de Bahamas a España en 2015, justo antes del nacimiento de su segundo hijo.
“Las autoridades fiscales vieron que estaba saliendo con un ciudadano español y empezaron a salivar”, aseguró el año pasado en una entrevista con la revista ELLE.
“En realidad no les debo nada”, y “confío en que tengo suficientes pruebas para respaldar mi caso y que la justicia prevalecerá a mi favor”, añadió en su momento.
Este verano, la Fiscalía abrió otra causa contra la cantante por otro fraude fiscal en 2018, estimado en seis millones de euros.
Métodos inaceptables
El juicio tenía previstas 12 sesiones hasta el 14 diciembre, con casi 120 testigos citados. Pero la cantante, cuya declaración en 2019 ya generó un gran revuelo, había sido citada presencialmente a cada uno de los encuentros.
Con ella presente o no, parte de la vida de esta estrella global -que en 2021 apareció también en los llamados Pandora Papers, la investigación periodística que señaló a centenares de personalidades por haber recurrido supuestamente a paraísos fiscales- podría quedar expuesta durante este proceso que tratará de reconstruir sus pasos entre 2012 y 2014.
Para demostrar su supuesto arraigo en Barcelona, el fisco español realizó una minuciosa investigación en la que se entrevistó con vecinos, rastreó sus imágenes en redes sociales, chequeó los gastos de sus familiares en Barcelona, sus pagos en peluquerías, o incluso en la clínica donde controló su embarazo, para demostrar que en aquellos años ya residía en la ciudad.
Un seguimiento que, para la defensa de Shakira, usó “métodos inaceptables”, y que pretende utilizar el caso “con fines ejemplarizantes”.
Referente de la música latina, la carrera de Shakira despierta un gran interés público desde hace décadas. Pero, tras su mediática separación de Piqué en 2022 y su regreso a la primera línea, con éxitos como “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, su vida personal está también en el foco.
Su colaboración con el argentino Bizarrap -coronada este jueves como canción del año y mejor canción pop en los Grammy Latinos, y con cientos de millones de reproducciones entre Spotify y YouTube-, se convirtió en un éxito global con referencias a su separación del futbolista e incluso a la “deuda en Hacienda”.
“Gente de mi equipo intentó convencerme de que cambiara la letra, pero yo no soy una diplomática de la ONU”, afirmó esta semana en una entrevista con la revista ¡Hola!.
Además de Shakira, muchos otros famosos han tenido problemas con el fisco español en los últimos años, como los futbolistas Cristiano Ronaldo y Messi, que fueron condenados a penas de prisión inferiores a dos años que no tuvieron que cumplir porque carecían de antecedentes penales.
Piqué, por su parte, fue condenado en 2016 por fraude fiscal con sus derechos de imagen a devolver más de 2,1 millones de euros a Hacienda.