Pasaron cuatro segundos, en silencio, mientras la legendaria actriz Jane Fonda anunció en febrero de este año que la surcoreana Parásito era la Mejor Película en los Premios Oscar. La primera vez que una cinta extranjera conseguía la estatuilla en la máxima categoría.
Este hecho abrió la puerta para que el público buscara contenido audiovisual de ese país. Esa “ola coreana”, como lo denominó la revista The Hollywood Reporter, no es nueva, y la publicación considera que los Oscar llegaron tarde a ella. Eso lo reitera Nancy Salazar, comunicadora audiovisual y multimedial de la Universidad de Antioquia, experta en contenido asiático: “El cine surcoreano bueno y de calidad se viene haciendo desde hace mucho tiempo, antes de que llegara Parásito. Solo que la Academia ha sido demasiado cerrada a los productos de otros países y se había perdido un contenido como este que es bueno en televisión”.
Minyoung Kim, vicepresidenta de Contenido Coreano en Netflix, le explicó a EL COLOMBIANO que el cine K, como se le llama a la producción audiovisual cinematográfica de allá, tiene 100 años y que el triunfo en los premios de la Academia los unió más como conglomerado de entretenimiento. “Tenemos una industria fuerte. Las producciones tienen tramas e ideas aventureras. En cuanto a la televisión hay grandes productores de contenidos que ahora son bastante demandados en Colombia y América Latina”. Netflix tiene al aire en el país, en este momento, 31 series K-drama; en Amazon se cuentan 15.
Un ejemplo de la creatividad asiática es la serie The Good Doctor. Hoy se emite por el Canal Sony el remake americano (adaptación), va en la segunda temporada y es protagonizada por el británico Freddie Highmore. Esa serie no fue una idea estadounidense, nació en Corea del Sur en 2003, se llamó igual y solo tuvo una temporada con 20 capítulos. Ese es otro de los puntos que detalla Salazar como secreto del éxito de estas series, que tienen entre 16 y 22 capítulos, cada episodio puede durar hasta 70 minutos, “las historias son fáciles de digerir y la mayoría dura una temporada, rara vez hay una segunda”.
Explica Salazar que a nivel de trama hay una mezcla entre novelas y ficción seriada, “con temas que pueden sonar extraños como extraterrestres que se enamoran de humanos (ver recuadros), son temáticas muy voladas poco comunes y en las que todo gira alrededor de una historia de amor. La dirección de arte está a otro nivel, es muy bien trabajada”.