Cuando comenzaron las grabaciones de Pasión de Gavilanes era la más joven del elenco, pero ya había hecho un nombre en la televisión nacional con los protagónicos de la Baby Sister y Por qué diablos..
Al igual que miles de colombiano (la repetición actual del drama es el programa más visto en Colombia, con un rating promedio de 14 puntos) cada noche se sienta frente al televisor a redescubrir la historia de las hermanas Elizondo y los hermanos Reyes.
¿Está viendo la telenovela?
“Obvio, estoy redescubriendo en la historia a mi personaje después de tantos años. Yo la vi en su momento y me gustó, pero hay cosas que había olvidado, estoy feliz”.
¿Recuerda cómo llegó al proyecto?
“Pasión llegó después de Por qué diablos y la Baby Sister, que estaba al aire en Telemundo y tenía de enfrentado a Betty. A esas dos novelas les fue muy bien en el mercado hispano de Estados Unidos y aparece la opción de estar en Pasión de Gavilanes, una producción mágica que tenía todos los ingredientes para triunfar: una gran producción, dirección y un gran libreto de Julio Jiménez, además de un gran elenco y una música maravillosa. Eso hizo que haya traspasando fronteras y generaciones”.
¿Hay nuevos proyectos?
“Seguimos en la producción de una película de animación y en un corto y con mi empresa de cuidados de la piel me ha ido muy bien desde que la presentamos en diciembre”.
Recuerdos de Pasión...
“Yo era la más chiquita de todos, la menor de las hermanas, y fue maravilloso trabajar con gente profesional y disciplinada, eso hizo que todo fuera más fácil y divertido”.
¿A qué se debe el éxito del dramatizado?
“Permitió ver a Colombia no desde la óptima maluca por la que nos conocían, sino que posibilitó ver paisajes y música, además cuenta con unos libretos maravillosos y un gran elenco”.
¿Siempre soñó con la televisión?
“Siempre soñé ser actriz, comencé a trabajar a los 14 años, recuerdo mucha esa época, era muy tímida, pero estaba feliz de tener la oportunidad de trabajar en ese momento al lado de Isabella Santodomingo, Carlos Benjumea y Héctor Ulloa. Mi primer personaje fue en Fuego Verde, como Graciela, toda una bendición y gracias a Dios se me dio la posibilidad de formar una carrera con personajes maravillosos, con equipos extraordinarios de los que he aprendido mucho”.
¿Cómo ha vivido esta cuarentena?
“Tiempo libre no ha habido mucho, cuando eres mamá de dos niños, uno de seis y otro de dos, no hay mucho tiempo, menos cuando estás de profesora virtual acompañándolos, No sabía que era tan buena como profesora, ha sido muy bonita esta adaptación. Es algo completamente nuevo para todos, ha sido maravilloso, tenemos rutinas, cocinamos, mi esposo Juan (el actor Juan Carlos Vargas) se gradúo como profesor de recreo. Nos han tocado crear dinámicas diferentes”.