Hay momentos en que las jornadas laborales demandan largas horas de estar sentado en una silla frente a un computador o de pie realizando labores que requieren de un alto esfuerzo físico. Son dos actividades que generan altos niveles de cansancio físico y mental, razón por la que las pausas activas en medio de la jornada son importantes. De hecho, son una estrategia que puede llegar a incentivar la productividad y bajar el estrés laboral.
La Oficina Internacional para el Trabajo, OIT, recomienda que este ejercicio se realice dos veces en la jornada laboral (una en la mañana y otra en la tarde), que en Colombia es de ocho horas aproximadamente.
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Importancia de las pausas activas laborales
Yenny Paola Castillo Bernal, profesional en desarrollo social de Bienestar institucional de la Universidad Cooperativa de Colombia, también aseguró que las pausas activas contribuyen en la concentración y productividad, a su vez que proveen descanso para el cuerpo y la mente.
“Las pausas activas son importantes para la concentración y la productividad, pero también para la salud física y mental de las personas. Cuando se realizan jornadas extensas o de gran esfuerzo, el cuerpo y la mente pueden sentirse cansados, por lo cual la capacidad de concentración puede verse afectada y/o reducida. Por esto es importante que durante la jornada laboral o de estudios, se realicen pausas activas por medio de ejercicios cortos o descansos mentales”, dijo Castillo.
¿Qué puede ser una pausa activa?
Aunque lo más común como pausa activa son una serie de ejercicios y estiramientos que se pueden hacer junto al puesto de trabajo, también hay otros tipos de pausas que traen los mismos beneficios.
Por ejemplo, dar un pequeño paseo por los alrededores de la oficina puede ayudar a oxigenar el cerebro y mejorar la circulación sanguínea. “Dar un paseo permite oxigenar el cerebro y mejora la circulación sanguínea, que es importante para el tema de relajación física del cuerpo, al ver otros escenarios la mente o el cerebro logran desconectarse de la labor diaria y ayuda a mejorar los estados de ánimo de las personas”, aseguró Castillo.
Comer un snack también puede ayudar a hacer una pausa durante el día, siempre y cuando se haga fuera del lugar de trabajo y se consuma algo saludable recomendablemente.
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Dar una siesta es otra de las opciones; sin embargo, la experta asegura que para que sea una pausa activa y no pasiva, debe ser una siesta de entre 10 y 20 minutos.
Por último, una rutina de movimientos corporales que combine estiramientos y movimiento funciona como pausa activa. “De igual forma, es importante poder ir variando la actividad que se realice como pausa activa, se pueden realizar actividades físicas de movimiento o mentales que permitan la relajación y desconexión del cerebro y la mente”, dijo Castillo.
¿Cada cuánto hacer una pausa y por cuánto tiempo?
La recomendación de la OIT para una jornada laboral de ocho horas, se recomienda hacer dos pausas activas durante el día, estas pueden dividirse una en la media mañana y otra en la media tarde. La duración de estas pausas puede ir desde cinco minutos y hasta 15 minutos.
“Con el avance y la facilidad de acceder a la tecnología y el internet, las personas pueden descargar en sus dispositivos móviles o de escritorio aplicaciones que les indican cuál es el mejor momento para realizar las pausas activas, les informa con una alarma o notificación el momento de realizarlas y les enseñan algunos ejercicios prácticos físicos y/o mentales que pueden hacer desde su espacio de trabajo si por diferentes cuestiones no puede retirarse del lugar encuentra”, indicó Castillo.