Convencida de que para cumplir metas hay que luchar y dar lo máximo, Valeria López Londoño viajó a Estados Unidos donde se ganó una beca para hacer lo que más ama: jugar baloncesto y estudiar.
Pasar su cumpleaños y las fechas especiales de Navidad y año nuevo sola, lejos de casa y de sus seres queridos, es solo uno de los sacrificios que ha tenido que hacer la joven deportista que partió desde noviembre para, de inmediato, comenzar su noveno grado en Downey School y los entrenamientos con Patriots, el equipo que dirige el puertorriqueño Rouldan Vélez, quien la ayudó para conseguir una beca del 100%.
Según contó Mauricio López, tras la actuación de su hija con Colombia en el Suramericano de Chile, la jugadora fue observada primero por un coach de Missouri, quien le ofreció una beca del 70% pero debido a que su familia no contaba con los recursos, unos 8 mil dólares, esa opción se descartó.
Luego Valeria asistió con la Selección al Premundial en México y allí la evaluó Rouldan, quien se contactó con sus padres y de esta manera se logró la beca completa. La familia solo tuvo que comprarle el pasaje hasta Orlando, Florida, pues el equipo se encarga de toda la dotación deportiva, académica y le proporciona alimentación, estadía y desplazamientos con el equipo para entrenamientos y competencias.
La joven basquetbolista, que pasó por disciplinas como el BMX y natación, se inclinó por el baloncesto desde que cumplió 7 años y se ha destacado por su técnica y disciplina. Dice que el proceso no ha sido fácil, pero que su anhelo de lograr sueños es más grande y por eso sigue en su proceso de crecimiento, convencida de que “todo cambio es complejo”.
Eso le ha permitido adaptarse a las clases, los entrenamientos y el plantel que la acogió de gran manera. “He pasado por altas y bajas, pero la palabra rendirse no está en mí; esta es una experiencia muy linda y estoy jugando en otros estados, algo que me tiene muy feliz”.
Valeria, que tuvo una semana de receso en diciembre, no pudo viajar para estar cerca de su familia. El entrenador le dejó trabajo mientras sus compañeras regresaban. En el tiempo libre que le quedó, aprovechó la presencia de un amigo de la familia, quien la llevó a los parques y a otros lugares turísticos para celebrar sus 16 años, el 25 de diciembre.
La paisa le contó a El Colombiano que sus días inician temprano: se levanta a las 6:00 de la mañana y a las 8:00 empieza sus clases hasta las 2:30 de la tarde. Luego, tras dos horas de descanso, se concentra en los entrenamientos y asiste a ellos entre las 5:00 de la tarde y las 7:30 de la noche.
Los fines de semana viaja a otros estados para competir. En el próximo se desplazará con su equipo a Georgia para disputar unos partidos de la Copa Girls Basketball.
Su entrenador, está a gusto con lo que ha mostrado, desde Florida Vélez, dijo que “el desempeño de Valeria ha sido una sorpresa para nosotros por su corto tiempo en Downey Christian, sus números son hermosos: 10 puntos, 12 rebotes y 3 tapones en promedio por juego nos hacen soñar con futuro positivo. Es humilde, trabajadora y disciplinada, le quedan tres años más de juego con nosotros”.
La adolescente por su parte espera poder terminar el bachillerato hasta el grado 12, como sucede en ese país, e ir sumando experiencia en el deporte, con la ilusión de cumplir otro sueño, llegar a la máxima categoría, la Women’s National Basketball Association (WNBA, en su sigla en inglés).