Aunque la NBA sigue siendo un objetivo esquivo, otros escenarios se abren para que los jugadores colombianos exhiban su talento en el maderamen.
Jaime Echenique, quien meses atrás se perfilaba para quedarse con uno de los 60 cupos que se reparten en el Draft de la liga estadounidense, cambió su rumbo y ahora debutará en el profesionalismo en la Liga de España.
El Gipuzkoa Basket, club que fue invitado a competir en la máxima categoría, será el nuevo equipo del barranquillero de 23 años, quien viene de actuar en la NCAA —baloncesto universitario de EE. UU.— con Wichita State.
Para algunos, el giro en las pretensiones de Echenique puede parecer poco ambicioso; sin embargo, los conocedores de esta disciplina creen que este paso es racional y será enriquecedor en el proceso del pívot.
Tomás Díaz, entrenador de la Selección Colombia de este deporte, explica que llegar a España, considerada la segunda mejor liga del mundo, le permitirá a Echenique ampliar sus conocimientos del juego.
“Más allá del roce que es algo que va a ganar, a medida que vaya creciendo y tomando experiencia tendrá una concepción del juego más amplia que le permitirá leer mejor las acciones y saber cómo ubicarse”, dice el entrenador.
Raúl Pabón, asistente técnico de Academia de la Montaña y quien tuvo a cargo al barranquillero en su paso por el equipo paisa, complementa la idea al asegurar que España lo convertirá en un hombre “más versátil en el trabajo de desarrollo táctico y en el trabajo colectivo, por lo que en este último podría ser un complemento para los jugadores con más potencia”.
Pabón expone que la carencia de jugadores atléticos en Europa hizo que los entrenadores se enfocaran más en el desarrollo estratégico, el pensamiento táctico y colectivo, lo que ha hecho que los jugadores que pasen por allí sean atractivos para la NBA.
El griego Giannis Antetokounmpo, en los Milwaukee Bucks, y el croata Toni Kukoc, en la época dorada de los Chicago Bulls de Michael Jordan, son dos casos del presente y el pasado que ejemplifican este proceso.
“Con los colombianos ocurre lo contrario, sus condiciones físicas son privilegiadas y sabemos que en Estados Unidos ese componente atlético es fundamental; sin embargo, lo táctico es indispensable, ahí la ganancia de su paso por Europa, se forma al jugador de forma integral”, asegura.
Aunque no es colombiano, el caso del argentino Manu Ginóbili, quien se consolidó en Italia y llegó años después a la franquicia de San Antonio Spurs en la NBA, es una muestra de que el paso por Europa es un puente para llegar a la mejor liga del mundo.
“Lo de España se ha ido replicando en otros países del continente, es lo que también en este momento está haciendo Braian Angola en Serbia, ese escalón europeo es una vitrina fuerte para llegar con mayor propiedad a la NBA”, concluye Pabón .