Solo Bogotá y Valle impidieron que Antioquia ganara la totalidad de las medallas de oro puestas en juego (10) en el tenis de mesa de los Juegos Intercolegiados Supérate, cuya fase final se cumple en Boyacá.
La delegación paisa se alzó con siete metales dorados, gracias a la gran producción, en equipo e individual, de Emanuel Yepes, Alejandra Alzate, Ana María Isaza, Miguel Ángel Aguirre, María Monroy, Manuela Echeverry, Frank Stiven Naranjo, Manuela Franco y Juan Felipe Vargas.
“La supremacía de nuestros jugadores fue amplia, todos vienen mostrando un gran nivel, varios ya han tenido participaciones internacionales y han sido campeones nacionales”, apunta León Martínez, técnico de Antioquia.
Para el entrenador, el nivel de los antioqueños es muy superior en estas categorías (prejuvenil y juvenil).
“En divisiones menores, venimos siendo primeros no solo en estos Juegos sino en los diferentes campeonatos nacionales. En Antioquia están los mejores jugadores, gracias al proceso que se adelanta, especialmente en los municipios del Oriente”, agrega.
En Boyacá, Manuela Echeverry fue una de las más laureadas, al conseguir dos preseas de oro. Su meta ahora se prepara para viajar a España a jugar en una de las ligas de ese país. “No estuve al 100 por ciento en el torneo, porque me lesioné y no pude jugar en individuales, pero aún así logré dos títulos. Me alegra que en sencillos haya ganado mi compañera Alejandra, porque eso le permite obtener la beca para seguir estudiando”.
La tenismesista antioqueña se desplazará este fin de año al país ibérico con la meta puesta en prepararse mejor para cumplir un gran sueño: estar en unos Olímpicos.
“La idea es viajar el 22 de diciembre y quedarme en España, mínimo, un mes. En Madrid haré parte del equipo San Sebastián de los Reyes y actuaré en todos los torneos previstos en el calendario español”.
Manuela tiene 17 años y espera adelantar estudios en Administración de Empresas en la Universidad María Cano.
“Creo que vivo un gran momento, pero debo mejorar mi técnica y eso se logra solo con roce internacional. Voy en busca de un futuro y aunque reconozco que no es fácil separarse de la familia justo en esta época del año, los retos que me he trazado en el deporte obligan a sacrificios”