Lorena Arenas está de vuelta en el atletismo y mostrando de nuevo brillo luego de sentir que había pasado de la gloria al olvido. O “a un infierno” como ella misma lo describe.
En 2021, después de entregarle a Colombia una de las mayores alegrías en la historia del olimpismo al ganar medalla de plata en la prueba de 20 kilómetros marcha en las justas de Tokio, la deportista que nació en Pereira y encontró en Antioquia la oportunidad de formarse hacia el alto rendimiento, no comprendía por qué todo lo que había construido se le vino abajo como un castillo de naipes.
El esfuerzo realizado en el pasado ciclo olímpico le originó graves lesiones que le impidieron, por varios días, hasta caminar. Además, pese a tener una imagen positiva y ser ejemplo de superación tras sus grandes logros, la marchista, que muchas veces caminó desde su casa rumbo a la pista de atletismo Alfonso Galvis Duque de Medellín porque no tenía pasajes para ir a entrenar, se quedó sin marcas patrocinadoras. Y eso que antes de ser medallista en la cita de Japón contaba con seis.
Ahora, luego de pactar con la Federación de Atletismo sostenerse con el dinero de una beca que le otorgó el Comité Olímpico Internacional, a la espera de que el Ministerio del Deporte gire los apoyos a los deportistas para poder reponerle los recursos que se ha ganado a pulso, Lorena se entrena en Melbourne, donde empieza a ver los frutos de su buena recuperación.
El pasado domingo, en el Campeonato del Estado de Victoria, batió, con un tiempo de 21 minutos, 30 segundos y 33 milésimas, el récord suramericano de los 5.000 metros marcha en pista que estaba en poder de la peruana Yuli Capcha (21.53,08) desde el 14 de mayo del 2011 en Lima.
Desde Australia, la atleta que ha contado con el apoyo de Indeportes Antioquia, el Comité Olímpico Colombiano y aguarda otra vez del respaldo del Ministerio del Deporte, muestra fortaleza y deseo de triunfo. Dice que siempre trabaja para ser la mejor en lo que hace y que pese a las lesiones que la dejaron prácticamente sin competir en 2022, luchará para clasificar y dar batalla en París-2024.
¿Se le nota tranquila en la nueva etapa en Australia?
“Me siento bastante motivada, esforzándome para recuperar, paso a paso, un alto nivel. Acá hay mucha seguridad, hasta se puede salir a entrenar solo, a la hora que sea, sin la preocupación de que te vayan a robar o hacer daño. Lo que sí extraño es a la familia y mis seguidores de Colombia”.
Y eso que vivió días amargos...
“Así es, después de los Olímpicos empecé a presentar diferentes lesiones. Primero me fracturé el ala del sacro izquierdo (localizado en la base de las vértebras lumbares). Y si bien me recuperé, gracias al apoyo del equipo médico del Ministerio, no sé si por la alta carga física me lesioné la cadera. Fue el médico cirujano en Medellín, Juan Gómez Hoyos, quien me volvió a realizar un nuevo procedimiento quirúrgico. Al final estuve casi todo el año sin competir”.
Se nota que llegó a Tokio al límite del sobreesfuerzo...
“Es que antes de competir en Olímpicos se hacen cosas tan difíciles que uno cree que el cuerpo no siente ese esfuerzo. Y luego se piensa que se puede seguir como si no hubiera pasado nada, y ahí es donde vienen ese tipo de lesiones”.
¿Qué aprendió de esa experiencia?
“Siempre me he exigido demasiado porque deseo ser la número uno, pero entendí que no siempre se tiene que ganar. No me sentía cómoda con mis tiempos. En sí comprendí que el cuerpo necesita descansar, asimilar las cargas, prepararlo para estar en óptimas condiciones”.
Y con la ambición que evidencia, parece que le costó asimilarlo...
“Fue muy duro. El año pasado fue caótico para mí, hasta caí en depresión. Me costó entender que no siempre puedes ser el primero, y que si bien llegaste a la cúspide tienes que empezar, prácticamente, desde cero para retornar al triunfo. Lesionarte e intentar entrenar, y casi ni poder caminar causa dolor, impotencia. Pero esta temporada, tras lo que viví y los registros que estoy haciendo, estoy feliz al ver mi recuperación”.
¿Qué se siente ser medallista mundial y olímpica, y saber que no podía ni caminar?
“Es frustrante. Aunque se logra lo que se anhelaba, quieres seguir luchando por nuevas metas, ahí no se acaba todo, te trazas más sueños. Pero tras cada lesión yo decía: ‘Dios mío, ¿qué es esto? Entendí que todo en la vida tiene un propósito”.
¿Ahora quién es Lorena Arenas?
“Una persona con más resiliencia. Acepto de la mejor manera las cosas que llegan, las afronto con mayor valentía y paciencia para tomar las mejores decisiones. Ahora la preocupación que existe es en el tema de los apoyos con el Ministerio del Deporte”.
Siendo medallista olímpica, ¿a usted también le han fallado con estas ayudas?
“Por supuesto, se han presentado muchos problemas con el Ministerio. No han firmado contratos, los deportistas no reciben los apoyos y algunos no pueden viajar. Por mi parte, he estado pagando todo”.
¿Entonces, cómo paga su estadía en Australia?
“Hasta el 22 de febrero hubo un dinero que me gestionó el Comité Olímpico Colombiano con la Organización Deportiva Panamericana. En este momento la plata sale de mi bolsillo y de mi entrenador. Llegué a un acuerdo con la Federación de Atletismo para prestarle un dinero de una beca para implementación deportiva que me dio el Comité Olímpico Internacional, porque luego de tres meses no hay presupuesto para nosotros de parte del Ministerio. Ha sido horrible, los deportistas no tienen plata ni para viajar a competir. He sido responsable con mis recursos, y con ellos me pago los gastos”.
¿Se le siente la preocupación?
“Total, pero debo buscar la manera de entrenar y competir. Eso sí, si no hay presupuesto para las Federaciones o el Comité Olímpico por parte del Ministerio los procesos se van a frenar y el deportista, quien es el que debe poner el pecho para conseguir los resultados, será el más afectado”.
¿Qué metas se traza ahora?
“Soy muy creyente en Dios. Empiezo con nuevos sueños, como los Olímpicos de París-2024, y el Mundial de atletismo y los Juegos Panamericanos de este año” .
La marchista competirá en Japón
Luego de su buen resultado en Australia, Lorena Arenas se alista para competir este 17 de marzo en el Campeonato de Oceanía (Japón), en 20 kilómetros marcha.
En la presente temporada, en 10.000 metros, en Camberra, finalizó cuarta con un tiempo de 45.02,92; luego, en otra prueba en Melbourne, de 20 km, fue quinta con 1:31.21.
En 2022, por causa de las lesiones, solo disputó dos carreras: fue segunda en un Open de Australia, de 35 km (1:34.27) y asistió a una prueba en La Coruña, España, de la cual se retiró.