En ese tiempo, ir a fútbol era otra cosa, ya que en el Atanasio Girardot cabían todos por igual.
Al estadio se iba en bus y con horas de anticipación. La gente llegaba con camisetas rojas comunes y bluejeans.
Los turrones de dos por cinco eran el lugar común de la larga espera, mientras se disputaba el doblete, como aquel del 8 de diciembre de 1966, cuando el DIM goleó 5-2 al Tolima y River Plate le ganó a la Selección Colombia, 3-0.
El rojo antioqueño sacó las uñas en la segunda de cuatro vueltas del Torneo de la Dimayor, incluso sumando seis triunfos al hilo. Nelson Cabezas, un morocho corpulento, era el encargado de hacer tandas de goles, como le sucedió con los tres que le convirtió al Bucaramanga, en el 7-1; dos al Santa Fe, en aquel memorable 4-4 de Bogotá, y uno más al Júnior que reaparecía.
Pero el 20 de noviembre, en la fecha 47, coinciden los periodistas Carlos Emilio Serna y Guillermo Ruiz, fue el día clave del rentado.
El rojo paisa se puso en ventaja 3-0, en Bogotá, en algo para no creer. Los goles de Pacho García, Nelson Cabezas y Armando Rossi llenaban de fe a la cauda escarlata. Pero el infortunio se presentó con la lesión del portero Ramón García, siendo relevado por el rubio Óscar Fontán. Cabezas hizo el cuarto tanto, pero los cardenales atropellaron para conseguir la paridad, 4-4.
Esa fue la clave para que los albirojos quedaran con la corona y el DIM sin poder saborear el dulce gusto del turrón junto con los hinchas, como sucedió en otros tiempos .