Imane Khelif, una de las dos boxeadoras de París-2024 inmersas en una polémica de género, aseguró como mínimo la medalla de plata al ganar en semifinales de los 66 kilos.
La argelina, apoyada por una gran mayoría de los aficionados presentes en el estadio Roland Garros, se impuso por unanimidad de los cinco jueces contra la tailandesa Janjaem Suwannapheng, y disputará el combate por el oro este viernes.
La argelina ya había competido en Tokio-2020, pero en esa ocasión no alcanzó lugar en el podio.
La participación en París de Khelif y de la taiwanesa Lin Yu Ting, que peleará el miércoles en la semifinal de la categoría -57 kg, ha generado un gran revuelo mediático y político después de que el año pasado fueran descalificadas del Mundial femenino por no superar una prueba de elegibilidad de género.
La polémica estalló el jueves pasado cuando la italiana Angela Carini, primera oponente de Khelif, abandonó entre lágrimas tras solo 46 segundos de combate, en los que recibió varios fuertes golpes en el rostro.
Las imágenes de la pelea se extendieron rápidamente por las redes sociales con figuras del deporte, como Martina Navratilova, y de la política, desde la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, al expresidente estadounidense Donald Trump, criticando la autorización del COI a la participación de Khelif.
Sin embargo, hay que recordar que Mark Adams, portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), ha abordado el tema para aclarar malentendidos y defender la postura del COI en cuanto a la inclusión y la justicia en el deporte.
Según Adams, el caso de Khelif “no es un caso de deportista transgénero, pese a que ha habido alguna confusión”. La boxeadora nació mujer, fue registrada como mujer, creció como mujer y ha competido como mujer a lo largo de su carrera.