Las declaraciones de Míchel Sánchez sobre Yáser Asprilla han causado un gran revuelo, tanto en España como en Colombia, debido a la relevancia que tiene la camiseta número 10 en el fútbol.
El técnico del Girona admitió que fue un error haberle dado el dorsal a un jugador tan joven que apenas está comenzando su carrera en Europa. “El 10 se lo tiene que ganar uno”, comentó Míchel, resaltando que Asprilla, aunque talentoso, aún debe conectar más con el equipo y entender mejor lo que se espera de él.
La polémica se agravó cuando Míchel comparó a Asprilla con James Rodríguez, mencionando que el exjugador del Real Madrid es el portador legítimo del número 10 en la Selección Colombia. “El 10 de Colombia es de James, pregúntale si se lo va a quitar”, afirmó, lo que para muchos fue una comparación innecesaria que podría afectar la confianza del joven jugador.
Sin embargo, el entrenador dejó claro que confía plenamente en el talento de Asprilla y destacó su desempeño en el partido contra el Rayo Vallecano.
A pesar de no haber marcado, Asprilla fue ovacionado por la afición al ser sustituido, y Míchel elogió su evolución en los entrenamientos y su capacidad para adaptarse a las exigencias del fútbol español.
El comentario de que la camiseta número 10 “se la regalaron” a Yaser, ha sido objeto de debate en medios y redes sociales, con algunos opinando que estas palabras podrían desestabilizar al joven colombiano. Sin embargo, otros defienden que las intenciones de Míchel son positivas, ya que busca motivar a Asprilla para que crezca y alcance todo su potencial en el Girona.
Este episodio deja entrever la gran presión que enfrentan los jugadores jóvenes que llegan con grandes expectativas a equipos del fútbol europeo, y el desafío de adaptarse rápidamente a una liga tan competitiva como la española.