En el 2023 hubo dos ligas “exóticas” que se pusieron en el radar del mundo por su poder adquisitivo. La abundancia de dólares llevó a que a la Liga de Arabia Saudita y a la de Estados Unidos (MLS) llegaran grandes estrellas del balompié mundial que están en el ocaso de sus carreras, así como jugadores que terminaron contratos en Europa y se dejaron seducir por salarios astronómicos.
Todo empezó en el 30 de diciembre de 2022. Aquel día se anunció que Cristiano Ronaldo dejaba el Manchester United y se iba para el Al-Nassr de la Liga de Arabia Saudita. La noticia rompió el mercado de invierno europeo.
Fue un golpe de opinión y puso en evidencia la importancia que le estaba dando el príncipe heredero de Arabia Mohammad bin Salmán, al proyecto Visión Saudí 2030, que pretende vender la imagen de un país abierto al mundo y que tiene como uno de sus pilares fundamentales el desarrollo del deporte en general y el fútbol (que es el deporte nacional de los saudíes) en particular.
El balompié de Arabia empezó a ser noticia mundial. Primero por el salario de Cristiano: 200 millones de dólares al año. Después por los goles que empezó a marcar el futbolista portugués, que ha ganado 5 balones de oro. Luego por los rumores que empezaron a tomar fuerza de que en el verano europeo del 2023 llegarían estrellas como Messi, Neymar, Benzemá, Mbappé a la liga árabe.
En junio llegó el segundo gran golpe. Karim Benzema, que había ganado el Balón de Oro de 2022, se despidió del Real Madrid y firmó con el Al-Ittihad. El delantero francés, que tiene 36 años estaba viviendo uno de los mejores momentos de su carrera profesional, por lo que se esperaba que siguiera en Europa. Pero el salario de 200 millones al año que le ofrecieron, pesó para que se decantara por jugar en Arabia.
Luego hubo dos intentos fallidos que, de haberse concretado, habrían estallado el mercado del fútbol internacional. El Al Hilal le ofreció un contrato exhorbitante al francés Kylian Mbappé. Se habló de varias cifras, pero las dos más exageradas fueron que estaban dispuestos a pagarle 1.1000 millones de euros al PSG para quedarse con los servicios del francés y que le darían un salario anual de 300 paquetes.
Esa operación no se concretó. La otra que tampoco llegó a buen puerto fue la que hicieron por Lionel Messi. El delantero argentino, que en diciembre de 2022 ganó el Mundial con su Selección en Qatar, decidió escoger otro rumbo. Pero de eso hablaremos más adelante.
Siguiendo en Arabia, sus equipos dieron otros golpes cuando lograron confirmar las llegadas de Sadio Mané (Al-Nassr), N’golo Kanté (Al-Ittihad), Roberto Firmino (Al-Ahli), Riyad Mahrez (Al- Ahli), Kalidou Koulibaly (Al-Hilal), Edoard Mendy (Al-Alhi), entre otros futbolistas que dejaron el Viejo Continente para “brillar” en la Saudí Pro League.
El golpe final de los árabes fue la llegada de Neymar, que tiene 31 años, y firmó con el Al Hilal un contrato en el que recibirá 100 millones de euros por temporada. La llegada del astro brasileño –que está lesionado y volvería a jugar recién a finales de 2024– cerró, hasta el momento, la llegada de grandes estrella a territorio árabe.
Si quiere ser feliz, váyase a Miami
Lionel Messi no fue feliz en su paso por el Paris Saint Germain. La presión a la que fue sometido por los aficionados y directivas del equipo parisino le amargaron la vida al astro argentino mientras se vistió de azul.
Por eso, cuando terminó su contrato, en junio de este año, no tardó en buscar nuevos aires. Ya sabemos que lo buscaron de Arabia, pero que él rechazó la propuesta. Lo que no hemos mencionado es que Lionel quería ir a Barcelona, pero no le hicieron una propuesta que llenara sus expectativas, que le permitiera sentirse cómodo.
Entonces apareció una posibilidad que parecía imposible. Al principio parecía medio ingenuo creer que Messi, que estaba viviendo uno de los mejores momentos de su carrera como futbolista profesional, terminaría jugando en la Liga de Estados Unidos (MLS), que tiene fama de no tener un nivel de competencia alto.
Pero como en el fútbol de la época de los miles de millones de dólares no hay nada imposible, en julio de 2023 se confirmó que Messi era nuevo jugador del Inter Miami. El contrato de Lionel va hasta junio de 2026. Su salario por año es de 56 millones de dólares, más ganancias por suscripciones a la plataforma Apple TV (dueña de los derechos de transmisión de la MLS) y por venta de camisetas con Adidas, su marca patrocinadora.
Al equipo de Florida llegó con la intención de hacerlo crecer y la Messimanía que se generó llevó a que el cuadro rosado fuera reconocido en todo el mundo en pocos meses. Pero en Miami no solo aterrizó Lio. Con él llegaron los españoles Sergio Busquets y Jordi Alba, que fueron sus grandes colegas en las mejores épocas del Barcelona.
Con ellos en cancha, el Inter Miami consiguió el primer título de su historia. Venció al Nashville FC en la final de la Leagues Cup (un torneo amistoso en el que juegan equipos de la MLS y la Liga de México).
La temporada en Estados Unidos para ellos se terminó antes de noviembre porque no pasaron a las finales de la conferencia este. Sin embargo, sus dirigentes, con la mira puesta en hacer una buena campaña en 2024, lograron fichar al delantero uruguayo Luis Suárez, que jugaba en el Gremio de Brasil y es uno de los grandes amigos de Messi, para que cierre su carrera en el Inter Miami, lo que puso de nuevo el nombre de la MLS a dar vueltas por el mundo.