Desde su llegada a Nacional en 2019, Jarlan Barrera suma 32 tarjetas amarillas, un promedio de un poco más de 10 por año. El pasado 1° de septiembre fue expulsado por doble amonestación ante Envigado y la sanción se extendió a tres fechas.
Jarlan ya podrá regresar este lunes frente a Patriotas (8:05 p.m.), pero estos días le han servido para la reflexión.
“Son cosas que como ser humano intentamos mejorar día a día, todos hemos cometido errores, ya los asumí y ahora cuando me toque en el campo debo hacer buenas actuaciones, ayudar al equipo que viene de menos a más y eso es lo más importante”.
Sabe también que su renovación de contrato depende de que mejore en lo deportivo, pero el tema lo deja en manos de los directivos. “Es una pregunta que debe responder el presidente”.
Además, es consciente de que en el tiempo que estuvo por fuera perdió terreno frente a sus compañeros, y más desde que asumió Pedro Sarmiento como interino.
“El equipo viene de menos a más, mejorando mucho en el aspecto táctico y futbolístico y nos vamos sintiendo con mucha confianza todos. Estoy dispuesto a jugar donde me necesite el profe, lo he hecho por derecha e izquierda, de falso nueve y en la mitad como interior. He tratado de cumplir y hacer bien las cosas y trataré de aportar al equipo que viene muy bien”.
A Jarlan le gusta asumir este reto, porque entiende que en sus compañeros de posición hay mucha calidad y eso juega a favor del equipo.
“Todos buscamos el mismo objetivo que es ganar la estrella 18 y para eso necesitamos estar al ciento por ciento; eso va a ser una buena competencia”.
Por último, Jarlan se comprometió a tener un mejor comportamiento y así evitar que el equipo se quede con 10 hombres en partidos que son fundamentales para asegurar la clasificación entre los ocho