Pocos futbolistas pueden decir que pusieron el mundo a sus pies en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, en Brasil. Uno de ellos es el volante colombiano James Rodríguez, hoy capitán del seleccionado nacional para el duelo contra Costa Rica, que empieza a las 5:00 p.m. (hora de nuestro país), válido por la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa América 2024.
James escribió su nombre en la historia de ese estadio hace una década. En 28 de junio del 2014 se consolidó como una de las figuras de la Copa del Mundo que se disputó en territorio brasileño. No solo porque marcó los dos goles con los que Colombia venció 2-0 a Uruguay en los octavos de final del Mundial, sino porque uno de ellos dejó a todo el mundo con la boca abierta.
Era el minuto 28 del partido. Colombia atacaba con intensidad, pero con orden. Metieron un pase largo al área. Uno de los defensores uruguayos despejó de cabeza. Abel Aguilar devolvió el balón de cabeza. James Rodríguez la paró de pecho y pateó la pelota sin dejarla caer, de chalaca.
El balón pegó en el travesaño y entró al arco defendido por el arquero uruguayo Fernando Muslera. Los criollos anotaron su primer gol. Los miles de aficionados que llegaron al Maracaná celebraron con euforia desatada.
Ese gol fue elegido como el mejor de esa edición del mundial. También fue el que le permitió a James alcanzar fama a nivel mundial. Después de ese tanto se concretó su llegada al Real Madrid por pedido de Carlo Ancelotti y deseo del presidente del equipo Florentino Pérez.
Ese gol también fue elegido como el mejor del mundo en el 2014. Fue el más votado por la gente entre los elegidos por la Fifa para el premio Puskas. Se lo llevó. Lo recibió mientras era jugador del cuadro merengue.
Rodríguez, con 32 años, espera en la tarde-noche de este viernes celebrar el aniversario del gol con el que se metió en la historia del fútbol mundial haciendo una buena presentación en el segundo juego del equipo nacional en esta edición del torneo continental.