La audiencia en la que la fiscal delegada Luz Adriana Velásquez les leyó los cargos a los cuatro líderes de la barra Los del Sur (Andrés Felipe Ospina Calle, Ramiro Andrés Gutiérrez Patiño, Andrés Felipe Muñoz Lara, Raúl Eduardo Martínez Hoyos), fue suspendida por problemas técnicos (fallas en la energía eléctrica) y se reanudará el lunes 14 de agosto.
Los señalados, que no aceptaron los cargos, están sindicados de ser coautores de los delitos de incitar y promover acto delictivo agravado con daño en bien ajeno y público, que les daría una pena entre 120 y 240 meses de cárcel y una multa de 800 a 2.000 salarios mínimos legales vigentes.
Los hechos por los que son investigados estos cuatro líderes tienen como origen lo sucedido el 16 de abril, previo al duelo entre Atlético Nacional y América de Cali, correspondiente a la fecha 14 de la Liga BetPlay-1, que no se pudo realizar por disturbios en la tribuna sur.
Por esos hechos, en su momento las autoridades hablaron de más de 80 personas lesionadas, y daños millonarios a las instalaciones del estadio en la zona sur.
De acuerdo con lo que ha expuesto la Fiscalía, según la investigación, lograron establecer que, los señalados, aunque no participaron directamente de los desmanes, sí instigaron a los miembros de la barra para “amenazar, lesionar, ejercer violencia contra servidor público y realizar daños en bien ajeno agravado”.
De acuerdo con lo señalado por la Fiscal Delegada, los señalados podrían tener una condena entre 10 y 20 años de cárcel.
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Según la investigación de la Fiscalía, los desmanes se registraron como manera de protesta por parte de la barra, ya que los directivos de Atlético Nacional determinaron no continuar con el obsequio de 500 boletas de ingreso para la barra en la zona sur.
“El motivo de la discordia fue haber suspendido los beneficios económicos que tenía la barra. Para nosotros, todos los aficionados son igual de importantes y por ello creemos firmemente que nadie debe tener privilegios sobre otros”, dijo en ese momento el presidente de Nacional, Mauricio Navarro.
Otro de los funcionarios que se pronunció el día de los acontecimientos fue el alcalde Daniel Quintero, quien sostuvo: “no vamos a tolerar la violencia. Me toca poner hasta 800 policías por cada partido. No prestaremos el estadio a Nacional hasta que no se acuerden condiciones mínimas de seguridad entre barra y directivas, y la vigilancia sea pagada por el equipo. Prefiero a los policías cuidando a la gente en las calles”.
Posterior a estos hechos, el equipo tuvo que jugar un duelo de la Copa Libertadores en el Metropolitano, ya que el estadio no le fue prestado por la Alcaldía, además la barra sufrió una sanción de varias fechas.
Tocará esperar hasta el lunes, 14 de agosto, para conocer la sentencia de la Fiscalía y saber qué pasará con los cuatro barristas señalados en este caso.