El fútbol en paz en Colombia se ve lejano. La violencia continúa siendo protagonista en los estadios, como acaba de acontecer en el Pascual Guerrero de Cali, donde hinchas del América impidieron, con actos de vandalismo, que se terminara el partido de la final de la Copa Betplay ante Atlético Nacional, equipo que finalmente celebró el título dentro del camerino luego de imponerse en la serie 3-1.
Para procurar que situaciones como esta se vuelvan a presentar, las autoridades de Ibagué tomaron la decisión de cerrar fronteras y así evitar el ingreso a dicha ciudad de hinchas de Atlético Nacional, equipo que este miércoles jugará el partido de ida de la Liga Betplay ante Tolima. No obstante, hicieron la salvedad que la determinación se tomó, supuestamente, por un tema comercial.
“Se ha tomado la decisión de cerrar fronteras para los hinchas del equipo visitante, para las barras y seguidores, pero esta se explica de la siguiente manera: el club ha hecho una propuesta comercial en el sentido de que los abonados tendrán prioridad para la compra de la boletería y del abono del próximo año”, indicó Edward Amaya, secretario de Gobierno de Ibagué.
Para este encuentro, que comenzará a las 7:30 p.m. en el estadio Manuel Murillo Toro, que tiene una capacidad para 30.000 espectadores, habrá un dispositivo de más de 500 efectivos de la Policía Metropolitana.
“La Secretaría de Movilidad instalará dos puntos seguros para que el servicio de buseta y de taxis estén ubicados en estos sitios que oportunamente se informarán. Se pedirá modificación en el horario de busetas para que los hinchas puedan tener este servicio”, agregó Amaya.
No es la primera vez que las autoridades de Ibagué prohiben la entrada de fanáticos de Nacional a la capital de Tolima. En noviembre de 2017, con motivo de los cuartos de final de la Liga, tomaron dicha medida para evitar desmanes en dicho escenario o sus alrededores, luego de los enfrentamientos que hubo entre seguidores de ambos equipos un año antes, en los que hubo hasta policías heridos.