La última vez que Wílmar Roldán dirigió un partido de alta envergadura internacional fue la final de la Copa América de 2015, en la que el local, Chile, le ganó a Argentina por penales.
Aunque el nacido en Remedios (Antioquia), hace 37 años, se ha sostenido arbitrando encuentros de Copa Libertadores, el duelo que orientará hoy, desde las 10:00 a.m., será otro logro en su palmarés.
El que es juez Fifa, desde 2008, tendrá la oportunidad de pitar el juego inaugural de la Copa Confederaciones entre Rusia, el anfitrión, y Nueva Zelanda. Lo hará al lado de sus compatriotas Alexánder Guzmán y Cristian de la Cruz, jueces de línea, y junto el estadounidense Mark Geiger, quien hará las veces de cuarto árbitro, mientras que el brasileño Sandro Ricci y el canadiense Joe Fletcher serán los asistentes de video.
Entre otras citas internacionales de Roldán, se encuentran: Copa América (2011 y 2015), Juegos Olímpicos de 2012, Mundial de Brasil 2014, Mundial sub-20 de 2013. También, hace cuatro años fue escogido como el mejor del continente, octavo en el mundo.
Osorio, al asalto manito
Además de la Copa América 2016 (en la que fue humillado por Chile, 7-0, en cuartos de final) y la Eliminatoria a Rusia-2018 (en la que lidera el hexagonal final con 14 puntos y está cerca del Mundial), Osorio encontrará en la Confederaciones su tercer reto oficial al mando de México.
El risaraldense busca impulsar a los manitos a su segundo título, luego de la consagración en el año 1999. Para eso, iniciará el reto mañana contra la Portugal de Cristiano Ronaldo, por el segundo duelo del grupo A que comparte con el local y los neozelandeses.
Consciente de lo que resulta la presencia del crack de Real Madrid, Osorio advierte que “tomaremos las consideraciones especiales por lo magnífico jugador que es”.
Desde las 10:00 de la mañana del domingo, este será el inicio de un nuevo reto para el entrenador de los mexicanos, que en 24 juegos dirigidos ha ganado 18, ha empatado 4 y ha perdido 2.
El técnico colombiano, al que muchos le reprochan que nunca tenga un once fijo, optaría por una formación de 4-3-3 para su debut, con hombres como Carlos Vela, Héctor Moreno y Rafael Márquez.