El chileno Claudio Bravo y el alemán Marc-André Ter Stegen, que compartieron equipo cuando militaban en el Barcelona, se volverán a ver las caras mañana en la final de la Copa Confederaciones.
Bravo tuvo que abandonar hace un año el Barcelona después de que el club catalán optara por la juventud del guardameta alemán, que amenazó con marcharse a otro equipo ante la titularidad del chileno con Luis Enrique.
Mientras Ter Stegen se afianzaba en el Barcelona, Bravo vivió un auténtico calvario en el Manchester City, adonde llegó solicitado por Pep Guardiola.
Ambos empezaron con mal pie en la Copa Confederaciones, ya que Joachim Löw cedió la titularidad a Bernd Leno y Bravo no pudo disputar por lesión los dos primeros encuentros del torneo.
La desastrosa actuación de Leno ante los australianos, obligó a Löw a poner de inicio a Ter Stegen.
En las semifinales, el guardameta chileno volvió a demostrar sus reflejos al detener los tres penaltis lanzados por los futbolistas portugueses y Ter Stegen ha rayado a un gran nivel desde el partido de la primera fase ante Chile y en las semifinales ante México.
A sus 34 años, Bravo está en la recta final de su carrera; Ter Stegen, de 25, tiene todo el futuro por delante .