Cuando terminó el clásico antioqueño, válido por la semifinal de vuelta de la Copa Betplay 2024, el técnico de Atlético Nacional, Efraín Juárez, un exfutbolista mexicano que en lo que lleva en Colombia se ha mostrado extremadamente emocional, celebró de manera efusiva mirando a la tribuna occidental del estadio Atanasio Girardot.
En la acción no habría pecado, de no ser porque el máximo escenario del fútbol antioqueño estaba atestado de hinchas del DIM, cuadro que fue local y que solo permitió el ingreso de sus aficionados.
Revivamos la escena: el juez central, José Ortiz, pitó el final del encuentro. Juárez, que durante los últimos minutos del encuentro se vio bastante tenso debido a que Medellín metió atrás a su equipo y generó varias opciones que pudieron terminar en gol (remató 24 veces, contra 4 de los verdes), en lugar de salir corriendo a abrazar a sus dirigidos, se volteó hacia occidental y, como si fuera un jugador más, movió los brazos y brincó recordándole al rival que lo había eliminado.
Eso fue visto como una provocación por parte de los aficionados del DIM. De hecho, algunos segundos después, hubo un par de aficionados del Medellín que invadieron la cancha, buscando golpear al entrenador de Nacional y a los jugadores, que celebraban en la cancha. El personal de logística logró controlar la situación. Pero los jugadores del cuadro verde tuvieron que salir corriendo hacia el túnel.
Mientras ingresaban, pasaron haciendo gestos a los hinchas rojos, que se calentaron más. Y bueno, de ese lado, es normal. Pero del entrenador se espera un poco más de “ecuanimidad”. Tal vez por eso fue que el técnico del Medellín, Alejandro Restrepo, se mostró crítico con lo que sucedió.
“Hoy la sociedad le enseñó al individuo. Cosas como las que pasaron ahí no nos ayudan como sociedad. Creo que vivimos los tres clásicos más lindos por el buen comportamiento de los hinchas, pero lo que pasó en el final no está bien. Lo que pasó con el entrenador no va con los valores de los antioqueños, de como nos comportamos, venimos corrigiendo temas sociales. Hablar del partido sobra, porque pudo pasar algo más grave”, dijo el timonel rojo.
Y sí, la situación pudo volverse más compleja de lo que fue. En caso de haber hinchada de Nacional en las tribunas, seguro se hubiera armado una pelea parecida a la que sucedió cuando suspendieron el partido entre el Rey de Copas y Junior el pasado 26 de septiembre.
Esta no fue la primera vez que Juárez se mostró emocional en un partido. También lo hizo en el duelo contra Deportivo Pasto en Nariño, el pasado 5 de octubre, cuando los verde ganaron 1-2 con un gol agónico de Andrés Felipe Román al minuto 90+6. De igual manera, protagonizó un momento que generó polémica después del duelo contra Santa Fe, en el que se “enganchó” en una discusión con Peirano, técnico de los capitalinos, que se vio molesto.
Al final de la rueda de prensa, el entrenador de Nacional fue requerido por la Policía colombiana por incitar a la violencia. Los agentes lo buscaron mientras salía de la sala de prensa del Atanasio. Muchas personas lo abuchearon y le reclamaron por “falta de responsabilidad” en la celebración.