Algunos están seguros que su sangre es amarilla, azul y roja, vibran con cada estrofa del Himno y se emocionan con el orgullo patrio. Otros, aprendieron a amar el país donde nacieron sus padres y hay varios que saben que en su ADN está Colombia presente, aunque ni siquiera hablen español.
Así son los perfiles de los deportistas colombianos que hacen parte del equipo de invierno que compiten sobre hielo. Están regados por el mundo, radicados en lugares donde el hábitat natural está bajo cero y pueden desarrollar todo su potencial.
Noruega, Canadá, Estados Unidos, España y Francia (Alpes de Les Carroz d’Arâches), son los lugares donde los colombianos entrenan día a día en busca de un rendimiento que los lleve a los Juegos Olímpicos de Invierno, el sueño de cada uno de ellos.
Sebastián Uprimny, coordinador de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Colombiano y quien tardó 42 años para poder representar al país en unos Juegos, es un convencido no solo del potencial sino del compromiso y la disciplina con la que una docena de deportistas se preparan diariamente para alcanzar lo que él pudo hacer: representar a Colombia en los Olímpicos de Invierno.
“Tenemos un grupo de deportistas que hemos categorizado en tres áreas. Están los colombianos que viven en el país pero viajan constantemente al exterior para entrenar y competir; también los nacidos en otros países, pero son de padres colombianos; y finalmente tenemos a los nacidos en Colombia que fueron adoptados por extranjeros y salieron de nuestro territorio siendo muy niños, algunos nunca más han vuelto”.
EL COLOMBIANO habló con tres deportistas de estas características y acá están sus historias.
Laura, de raíces colombianas temas laborales y profesionales los padres de Laura Vargas salieron de Bogotá y han estado viendo entre México y Canadá.
Laura nació México, pero desde hace trece años está radicada en Canadá con su familia. En Calgary, lugar donde reside, empezó a practicar skeleton, deporte que consiste en deslizarse (de cabeza) por un trineo en una pista que generalmente es artificial.
Laura acaba de competir en la Copa Mundo en Suiza, donde terminó en la casilla 28 entre 32 competidoras.
“La verdad es que fue una gran experiencia. Competir en una pista natural, en un lugar maravilloso, hermoso y con los mejores del mundo, fue algo increíble”, comentó desde Canadá la atleta.
Otra de las experiencias que guardará en su mente es el apoyo que recibió en la Copa Mundo no solo de los rivales sino de los colombianos que por redes sociales le enviaron mensajes.
“Es curioso ver un deportista de hielo de un país tropical, pero nos apoyan, nos animan y eso muy chévere”, enfatizó la deportista.
Sus inicios
Aunque Laura empezó en el patinaje artístico sobre hielo, cuando cumplió 15 años cambió de deporte. Lo hizo impulsada por intentar algo nuevo, pero le encantó y por eso siguió dedicada a esta disciplina en la que espera lograr la clasificación a los Juegos Olímpicos de Italia-2026.
Sobre esa primera vez que se enfrentó a la pista, cuando conoció el deporte, Laura que recuerda los nervios que sintió, pero también que fue más la emoción que experimentó y por ello no lo dudó y se dedicó al skeleton, especialidad en la que puede alcanzar velocidades de 140 kilómetros por hora o más, en el descenso.
Actualmente Vargas está cerrando temporada, pero seguirá entrenando en Canadá buscando mejorar la técnica y los tiempos de su prueba.
“El invierno se está acabando en la temporada que cierra, ahora solo voy a seguir entrenando y en octubre estaré de nuevo en las competencias. Estoy esperando el calendario que debe salir en julio. La idea es poder competir en el circuito de la Copa Mundo, para buscar la clasificación al Campeonato Mundial y en 2026 estar en los Olímpicos”, comentó Laura.
La deportista tiene como objetivo estar en el ranquin de las mejores, por eso en la temporada 2024-2025 tiene que estar en las competencias (8 carreras) para tomar los puntos y mejorar en el escalafón. En sí debe estar entre las 55 mejores deportistas del mundo para poder clasificar a los Juegos.
A nivel mundial los líderes de skeleton son los alemanes. En ese país cuentan con tres pistas y empiezan desde muy pequeños a entrenar y competir, de ahí el poderío que tienen en esta disciplina.
Cuando no está entrenando ni compitiendo, Laura trabaja como programadora en una compañía biomédica, lee, pasea con su mascota y comparte con sus amigos.
En 2020 estuvo en Colombia, antes de la pandemia, y espera regresar pronto para compartir con sus familiares, que residen en Bogotá. Por ahora impresiona con su talento en medio de la nieve
Fredrik tiene pendiente volver a Colombia
Fredrik nació en Bogotá, pero muy pequeño fue adoptado y se radicó en Noruega. En ese país se formó y desarrolló su carrera deportiva.
Se inició en el ciclismo pero desde que cumplió 16 años está concentrado en el esquí de fondo, prueba en la que ha representado a Colombia.
No habla español y tiene pendiente volver a su país de origen, aunque reconoce que no tiene recuerdos de su infancia pues muy chic fue llevado a Europa.
“Representar a Colombia en Juegos de invierno es algo increíble, me siendo orgulloso y agradecido por tener la oportunidad de competir con los colores del país donde nací. Poder mostrar de dónde vengo me hace esforzarme más en los entrenamientos para mejorar mi técnica, mis marcas y dejar en alto el nombre del país”, comentó el deportista que está radicado en Lillehammer, Noruega.
Además de entrenar, Fredrik es enfermero a domicilio, labor que desempeña cuando no está entrenando o compitiendo, generalmente tiene doble jornada en el hielo, pues su meta es perfeccionar su técnica.
Afirma que no le gusta proyectarse a largo plazo, sino que prefiere tener metas más próximas, objetivos específicos cada año, teniendo en cuenta que su gran reto es ir a Juegos Olímpicos de Invierno. Para lograrlo debe hacer una gran actuación en la próxima Copa del Mundo de Falun y Drammen.
Fredrik dice que en 2020 tenía la intensión de viajar a Colombia, pero llegó la pandemia y tuvo que aplazar ese anhelo.
El colombo-noruego compite en la categoría sub-23, ya estuvo en el Mundial representando a Colombia y sigue con su preparación con miras a los Juegos de 2026.
Isabella, del frío de Bogotá al hielo de Utah
Isabella nació en Bogotá, pero cada que la visa se lo permite (debe renovarla cada seis meses) viaja a Estados Unidos, a entrenar con el Equipo Colombia que está concentrado en Utah.
El óvalo olímpico de Salt Lake City se ha convertido en su casa. Allí realiza entrenamientos a doble jornada bajo la supervisión del estadounidense Mitch Withmore, quien trabaja para la Federación Colombiana de Patinaje.
“No es fácil, económicamente mis padres hacen un esfuerzo impresionante por apoyarme, para viajar y concentrarme porque saben que es mi sueño y que día a día me esfuerzo para seguir mejorando mis marcas”, comenta Isabella, quien viaja en compañía de su madre Martha Janneth Rodríguez.
“Tenemos una amiga que nos alquila una habitación y pago 200 dólares mensuales para usar la pista, así que sostenernos acá es bastante costoso”, comentó la patinadora, quien desde los 6 años (ahora tiene 16) estuvo dedicada al patinaje carreras y desde 2020 está en el hielo.
La bogotana participó en una válida nacional que hizo la Federación en Utah y quedó fascinada con el deporte, por eso, luego de la pandemia, empezó a viajar para prepararse. Su meta es estar en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Gangwon 2024.
Aunque la transición de ruedas al hielo fue compleja no se quedó en el lamento sino que se concentró en adquirir la técnica y entrenar todas las veces que fueran necesarias para llegar al nivel que quería tener. Su idea es mejorar los tiempos en los 1.000, 1.500 y 3.000 metros. Ya ha clasificado a Copas del Mundo y espera que la Federación la apoye para estar en las próximas competencias en las que buscará la clasificación a los Olímpicos. Por ahora, además de entrenar, Isabella ya terminó sus cursos de inglés, está estudiando francés y Fisioterapia en la Universidad del Rosario.