Brandon Alejandro Rojas Vega, quien de niño se las ingeniaba para coger dulces sin permiso, y que confiesa no iba por el camino adecuado, ahora corre a gran velocidad para alcanzar la meta que se trazó en el deporte: convertirse en uno de los mejores ciclistas no solo de Colombia, sino también del lote internacional.
A sus 19 años de edad ya da destellos de calidad en territorio nacional, tanto que fue fichado, para las dos próximas temporadas, por el equipo italiano Androni Giocattoli-Sidermec, el mismo que le dio la oportunidad a Egan Bernal de mostrar su potencial rutero.
Brandon, de tez morena, de aproximadamente 1,80 metros de estatura y 65 kilos de peso, es uno de los corredores más jóvenes que compiten en la edición 61 del Clásico RCN, carrera en la que además de adquirir experiencia también sobresale ante referentes de este deporte.
El pedalista integra la interminable lista de talentos que emergen en el país, buscando brillar en el ciclismo.
Aún la generación de Rigoberto Urán y Nairo Quintana está vigente en el pelotón mundial, todavía la de Fernando Gaviria y Egan Bernal promete mayor espectáculo, y ahora la de Brandon corre a rueda de ellas anhelando mayores triunfos.
“Soñar, tener disciplina, paciencia, actitud positiva y gente que confíe en ti es fundamental para lograr lo que se desea”, indica Rojas.
Enderezó su camino
La infancia de Brandon no fue fácil. Su madre, Luz Vega, pastelera, fue quien luchó para sacarlo adelante.
“Crecí en el barrio La Victoria, en Bogotá. El ambiente era pesado, pues se veía mucha drogadicción, robos... Entre los 9 y 11 años me mantenía en la calle, iba a las tiendas y sacaba los dulces y no entraba a las clases en el colegio. Fue una época complicada, sin las amistades correctas”, relata.
A los 13 años su tío Luis Mario Vega le regaló en Navidad una bicicleta de cross. Un año más tarde se la robaron.
“Al ver mi pasión por la cicla, me compró otra pero de ruta y me inscribió al club de ciclismo Alonso Sánchez, en el que estuve dos años y logré importantes victorias como infantil. El ciclismo me rescató de los malos hábitos y me hizo soñar en grande”.
Luego pasó al Club Esteban Chaves, y después al Strongman. Ahora, en el elenco Colombia Tierra de Atletas-GW, el cual dirige Luis Alfonso Cely, dará el salto a Europa.
“El cambio que tuve como persona y deportista ha sido bastante bonito y satisfactorio para mi familia y amigos, estoy contento con mi proceso”, indicó Rojas, quien en 2020 logró dos medallas de oro en los Juegos Supérate Intercolegiados y dos etapas en la Vuelta del Porvenir.
En la presente temporada se impuso en una fracción en la Vuelta de la Juventud y ganó en el Campeonato Nacional de pista élite en Cali.
Rodador, velocista y sobresaliente en la media montaña, sobre todo en las subidas cortas y explosivas, Rojas Vega ya es mirado con respeto por sus demás rivales.
“Llegaré al Androni con la ilusión de seguir escalando posiciones. Quiero aprender, adquirir experiencia y disfrutar del ciclismo. Siempre he anhelado ganar en el Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España, siento que voy por buen camino”.
Y añade que si otros compatriotas lo consiguieron, él también luchará por ello, y máxime con las puertas que se le están abriendo. “Quiero ser ejemplo a seguir, fuente de inspiración, pues soy un convencido de que el deporte cambia vidas”, agregó Rojas, diamante del pedal que ya empieza a mostrar brillo con la nueva generación