Kiomy decidió escribir para encontrar las palabras que pudieran nombrar lo innombrable, la tristeza máxima, insondable de la muerte cuando es violenta, como la de su papá, Harold Angulo Vencé, más conocido por muchos por su nombre artístico: Junior Jein.
Escribió un poema que terminó convirtiendo en canción con ayuda de su mamá, porque no hay mejor homenaje para los cantantes, que cantar.
Nada sigue igual desde que nos estás aquí / no me acostumbro todavía a una vida sin tí / ni siquiera he vuelto a sonreír como antes / gracias por la enseñanza que tu me dejaste / me encuentro en un shock desde que tu te marchaste / historias de noche y juegos de tarde / ahora ya no tengo a mi papi que me cante..., escribió Kiomy en la canción que lleva por título la fecha en que le dispararon a su papá: Junio 13.
–Yo quería expresar lo que sentía después de esta triste partida y la manera tan violenta que me arrebataron a mi papá, entonces escribí en una hoja de papel absolutamente todo lo que sentía —dice Kiomy—. Para mí era muy importante poderle regalar una canción mía, de su hija, y que vea que el talento que él tenía lo heredé.
Así, la perdida de su papá se le convirtió en destino, porque la muerte, sobre todo cuando es violenta, inexplicable e inesperada transforma la vida, y esa transformación es una forma de darle sentido. Para Kiomy, cantar dejó de ser un hobby, porque entendió que la música es su herencia.
–Mirá que desde que yo escribí Junio 13 como que se me despejó la mente y me salió la inspiración de escribir muchísimas canciones más... Es como si después de que mi papá se murió alguna parte de él hubiera entrado en mi.
Pero no es tanto que algo de él hubiera entrado en ella, sino que ahora es ella, la hija, la que le da vida a su papá. Porque Junior Jein ahora vive ahí, en Kiomy, en su música y en sus recuerdos, en lo que le inculcó, y en su sonrisa, que es la misma: amplia, generosa, constante. Ella canta por él y para él.
–Mi papá siempre me inculcó mi raza, que no se me olvidara de dónde venía. Que cultivara mi cabello afro, que nuestros ancestros antes de ser esclavos fueron reyes. Me hablaba de historia, de historia afro, y siempre, siempre decía que no se me olvidara. Mi papá fue un luchador y siempre miraba más allá de la comodidad de nosotros. Yo estoy muy agradecida de que nos mostrará la vida en realidad, como es, sin tapujos, porque ahora yo sé muchísimas cosas y hoy digo que también soy una luchadora por la paz.
Junio 13 es la primer canción de Kiomy, pero no la única. Es un homenaje a su papá a dos años de su muerte, pero tampoco será el único. Hay un disco por venir en el que ella está trabajando asesorada por su mamá y con la guía y producción de Ángel Castro, que trabajó como productor de su papá.
–Estoy haciendo un álbum de música urbana porque es lo que me gusta. Cada canción tiene una esencia diferente y un concepto diferente, pero en cada una va a haber algo de mi papá porque así fue que yo nací en la música a través de él.
Poco se ha sabido de la muerte de Junior Jein desde que pasó. Se sabe quién disparó pero no por qué, por quién. Pero se sabe mucho de su vida, porqué Junior aprovechó cada oportunidad para hablar por su comunidad, por la gente negra, sobre todo del pacífico. De sus problemas, de su exclusión, del racismo. Junior vivió entre la denuncia y la diversión, y ambas las asumió con el mismo ímpetu.
–Yo quiero que recordemos a mi papá por su inteligencia, por su alegría. Yo sé que la manera en que lo perdí fue demasiado dolorosa, fuimos víctimas de la violencia, pero siempre lo recuerdo con su sonrisa, que era lo que lo representaba. El tenía una vibra increíble que creo que ahora mismo es la que tengo yo. Me siento feliz, siempre siento que está conmigo.