Los calificativos para la obra de Han Kang han sido muchos y bastante prodigiosos. De Kang han dicho que es “una de las escritoras más lúcidas: ensancha el cielo de los sentimientos”, según el editor Max Porter, o que “es una de las escritoras más sublimes que pueblan el escenario contemporáneo”, en palabras de Berna González Harbour del diario El País.
Hoy, a sus 53 años, y con varios premios previos conseguidos, Kang fue anunciada como la escritora ganadora del Premio Nobel de Literatura, siendo la primera surcoreana y la decimoctava mujer en conseguir este galardón en la historia del Nobel.
Paralelamente a la escritura, la autora se dedicó al arte y la música, lo que se refleja en el conjunto de su obra literaria.
“La obra de Han Kang se caracteriza por esta doble exposición del dolor, una correspondencia entre el tormento mental y el tormento físico, en estrecha relación con el pensamiento oriental”, dijo la Academia Sueca al otorgarle el premio.
La autora, nacida el 27 de noviembre de 1970 en Gwanju, en Corea del Sur, tiene “una conciencia única de las relaciones entre el cuerpo y el alma, los vivos y los muertos y, por su estilo poético y experimental, está considerada como innovadora en el campo de la prosa contemporánea”, declaró ante la prensa el presidente del Comité Nobel, Anders Olsson.
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La historia literaria de Han Kang
Han Kang comenzó su carrera en 1993 con la publicación de varios poemas en la revista Literatura y sociedad. Su debut en prosa llegó en 1995 con la colección de cuentos Amor de Yeosu, seguida poco después por varias otras obras en prosa, tanto novelas como cuentos.
Entre ellas destaca la novela Tus manos frías, que muestra claramente el interés de Han Kang por el arte. El libro reproduce un manuscrito dejado por un escultor desaparecido que está obsesionado con hacer moldes de yeso de cuerpos femeninos.
Estas son las obras que han sido traducidas al español
1. La vegetariana - 2007
El gran éxito internacional de Han Kang llegó con la novela La vegetariana, escrita en tres partes y que retrata las violentas consecuencias que se producen cuando su protagonista Yeong-hye se niega a someterse a las normas de la ingesta de alimentos. “Su decisión de no comer carne se enfrenta a diversas reacciones completamente diferentes. Su comportamiento es rechazado a la fuerza tanto por su marido como por su autoritario padre, y su cuñado, un artista de vídeo que se obsesiona con su cuerpo pasivo, la explota erótica y estéticamente”.
Esa obra le valió el Premio Booker Internacional en 2016 y The Guardian dijo en su momento: “Palabra a palabra, La vegetariana es una experiencia extraordinaria”.
La protagonista del libro se hunde cada vez más en un estado parecido a la psicosis, expresado a través de los “árboles en llamas”, un símbolo de un reino vegetal tan atractivo como peligroso.
2. La clase de griego - 2011
La empatía física de Han Kang por las historias de vida extremas se ve reforzada por su estilo metafórico cada vez más cargado. El libro La clase de griego es un retrato cautivador de una relación extraordinaria entre dos personas vulnerables. “Una joven que, tras una serie de experiencias traumáticas, ha perdido el poder del habla, conecta con su maestro de griego antiguo, que también está perdiendo la vista. A partir de sus respectivos defectos, se desarrolla una frágil historia de amor. El libro es una hermosa meditación sobre la pérdida, la intimidad y las condiciones últimas del lenguaje”, dijeron desde el Nobel.
3. Blanco - 2020
En inglés se tradujo como The white book y es una elegía dedicada a la persona que podría haber sido la hermana mayor del yo narrador, pero que falleció solo un par de horas después de nacer. “En una secuencia de notas breves, todas relacionadas con objetos blancos, es a través de este color de dolor que la obra en su conjunto se construye asociativamente. Esto la convierte menos en una novela y más en una especie de ‘libro de oraciones secular’, como también se lo ha descrito. Si razona el narrador, se hubiera permitido que la hermana imaginaria viviera, a ella misma no se le habría permitido llegar a existir. También es al dirigirse a los muertos que el libro alcanza sus palabras finales: ‘Dentro de ese blanco, de todas esas cosas blancas, inhalaré el último aliento que liberaste’”.
4. Actos humanos - 2014
En la novela Actos humanos Han Kang emplea esta vez como fundamento político un acontecimiento histórico que tuvo lugar en la ciudad de Gwangju, donde ella misma creció y donde cientos de estudiantes y civiles desarmados fueron asesinados durante una masacre llevada a cabo por el ejército surcoreano en 1980.
“En su intento de dar voz a las víctimas de la historia, el libro enfrenta este episodio con una actualización brutal y, al hacerlo, se acerca al género de la literatura testimonial. El estilo de Han Kang, tan visionario como sucinto, se desvía, sin embargo, de nuestras expectativas de ese género, y es un expediente particular suyo permitir que las almas de los muertos se separen de sus cuerpos, permitiéndoles así presenciar su propia aniquilación. En ciertos momentos, ante la visión de los cadáveres no identificables que no pueden ser enterrados, el texto vuelve al motivo básico de la Antígona de Sófocles”, detalló Anders Olsson, presidente del Comité Nobel
Otros títulos a tener en cuenta
Vete ahora, el viento está soplando - 2010
Esta es una novela grande y compleja sobre la amistad y el arte, en la que el dolor y el anhelo de transformación están fuertemente presentes.
No nos separamos - 2021
Dicen que este libro está estrechamente relacionado con Blanco, en términos de sus imágenes de dolor. La historia se desarrolla a la sombra de una masacre que tuvo lugar a fines de la década de 1940 en la isla de Jeju, en Corea del Sur, donde decenas de miles de personas, entre ellas niños y ancianos, fueron fusiladas bajo sospecha de ser colaboracionistas. “El libro retrata el proceso de duelo compartido que emprenden la narradora y su amiga Inseon, quienes, mucho después del evento, llevan consigo el trauma asociado con el desastre que ha caído sobre sus familiares. Con imágenes tan precisas como condensadas, Han Kang no solo transmite el poder del pasado sobre el presente, sino que también, con igual fuerza, rastrea los inquebrantables intentos de las amigas por sacar a la luz lo que ha caído en el olvido colectivo y transformar su trauma en un proyecto artístico conjunto, lo que le da el título al libro”.
Convalecencia - 2013
La Academia Sueca fue enfática en afirmar que la obra de Han Kang se caracteriza por esta doble exposición del dolor, una correspondencia entre el tormento mental y físico con estrechas conexiones con el pensamiento oriental.
Justo este libro, Convalecencia, habla de una úlcera en la pierna que se niega a sanar y de una dolorosa relación entre la protagonista y su hermana muerta. “En realidad, nunca se produce una verdadera convalecencia y el dolor surge como una experiencia existencial fundamental que no se puede reducir a un tormento pasajero. En una novela como La vegetariana no se dan explicaciones sencillas. Aquí, el acto desviado se produce de repente y de forma explosiva en forma de una negativa rotunda, mientras el protagonista permanece en silencio”, precisó Olsson.
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